Y decimos en España con conocimiento de causa, porque otros países como por ejemplo, del norte de Europa, EEUU o Canadá llevan utilizando desde hace décadas esta tipología de construcción pero no, ¡aquí éramos de ladrillo! Es más, todavía nos llama la atención cuando vemos casas de madera donde familias habitan durante años, son totalmente fiables y además muy seguras y estables (obviando huracanes y desastres naturales fuertes, no lleguemos a los extremos).

Pues bien, de un tiempo a esta parte, cada vez somos más los españoles que decidimos construir nuestra nueva casa con estructuras fabricadas previamente. Hay para todos los gustos, ¡hasta casas al más puro estilo campestre! Aunque, lo que prima son las casas modernas, elaboradas agrupando bloques de hormigón, con grandes espacios neutros… ¡Una maravilla! También se construyen bloques de viviendas y la verdad, se nos ocurren pocas desventajas pero sí muchas ventajas como:

  • En muy pocos meses desde el inicio puedes estar viviendo en tu casa nueva. ¡Qué gustazo!
  • Mayor nivel de personalización: esa pared la quiero entera de cristal con vistas al jardín, me gustaría una bañera con vistas al cielo…
  • Precio, si no es una mansión de 1700 metros, este tipo de casas suele ser más asequibles que las convencionales. Lo realmente escandalosamente caro (sobre todo en Madrid, Barcelona y Bilbao) es el suelo.
  • Son construcciones respetuosas con el medio ambiente ya que sus materiales no suelen ser demasiado contaminantes y están preparadas para el ahorro energético aprovechando recursos como el sol, el agua o el viento. ¡Casas inteligentes!

Eso sí, sea como sea tu vivienda, debe tener un seguro de hogar bueno, bonito y barato y no es que lo digamos nosotros es que tu tranquilidad te lo agradecerá.