Los españoles solemos atrevernos a pintar la casa solos y a realizar arreglos de bricolaje, mientras que preferimos dejar en manos de profesionales las reparaciones más complejas, como las asociadas a electricidad, fontanería o intervenciones en el exterior, según un estudio llevado a cabo por Reparalia.

La empresa especializada en gestión integral de siniestros y reparaciones ha realizado una encuesta entre más de 1.000 propietarios de viviendas de toda España con el objetivo de detectar las necesidades y los hábitos de los españoles a la hora de abordar las tareas de reparación y mantenimiento de sus hogares. Los españoles nos transformamos en “manitas” a la hora de abordar tareas de pintura y bricolaje.

El informe refleja que 3 de cada 4 realiza este tipo de reparaciones. Sin embargo, sólo la mitad se atreve con las reparaciones eléctricas y el 38% en el caso de reparaciones de fontanería.

A la hora de hacer una reparación en el hogar, el 55% de los encuestados afirma realizarlo por su cuenta o con la ayuda de algún familiar o amigo (25%), y el 45% solicita la ayuda de un profesional para cualquier arreglo en su hogar. Sin embargo, la confianza que tenemos en nosotros mismos no la reflejamos en nuestros compañeros de vivienda: sólo el 25% dejaría a su pareja o compañero de piso que arreglase una avería.

Tranquilidad y costes

A la hora de contratar un profesional, el 55% sentencia que la principal razón es la obtención de un buen resultado de la reparación, la tranquilidad (46%) y en un 28% de los casos, el ahorro de tiempo. En el capítulo de inversión en reparaciones y mantenimiento del hogar, el 52% de los españoles invierten más de 100 € al año en reparaciones y mantenimiento en el hogar y un 14% llega a desembolsar una cifra superior a los 250 € anuales.

Finalmente, cabe destacar la importancia creciente que tiene el material audiovisual disponible en Internet como fuente de inspiración y consulta para los usuarios. Casi la mitad de los encuestados (46%) suele consultar vídeos o consejos en Internet para saber cómo hacer la reparación él sólo, convirtiéndose la red en una herramienta básica de referencia para aprender cómo realizar pequeños arreglos.