Nadie, fuera de su círculo de amistades, sabe con certeza la verdadera identidad del ya mundialmente famoso artista del grafiti, Banksy. ¡Eso le hace todavía más enigmático y misterioso! Lo que si se sabe con exactitud es que nació en Bristol, se cree que es un hombre de alrededor de los 40 años. Se sabe también que es rubio, delgado y alto y que viste ropa estilo hip hop, aunque, viendo cómo se las gasta, quizá en su vida real es un ejecutivo trajeado y va sentado a tu lado en el metro o el avión…

Sus dibujos, localizados a pie de calle en cualquier pared, se han convertido en auténticas atracciones turísticas en las ciudades donde se encuentran. Algunas de las muchas curiosidades sobre este fabuloso artista que harán que los niños de las próximas generaciones lo estudien en el colegio son:

  • Ya hay todo un mercado alrededor de su figura y su obra valorado en trillones de dólares. Se venden postales, camisetas, tazas, libros… ¡Todo!
  • Los empleados de limpieza del metro de Bristol tienen una guía de obras y estilo artístico del grafitero para que comparen las pintadas antes de limpiarlas.
  • El Ayuntamiento de Bristol dejó un grafiti de Banksy intacto cuando destruyó un puente para modernizarlo.
  • Al principio pintaba directamente con el spray, pero más tarde, pasó a hacerlo con moldes de cartón. ¡Además tiene su historia! En su libro, “Wall and Piece” cuenta todo sobre su forma de pintar.
  • No todo el mundo sabe apreciar su arte, hay quien le considera todo un vándalo callejero.
  • Sus expresiones artísticas SIEMPRE están integradas en el paisaje de las ciudades (Bristol, París, Londres, Los Ángeles…) y su objetivo es el de burlarse o criticar lo establecido.
  • Ha sido capaz de llenar de sus pinturas mismísimo el muro de Gaza.
  • He ha colado en los principales museos del mundo para colocar obras suyas al lado de grandes obras de la historia del arte.

Lo más curioso de todo es que si miramos hacia atrás, las diferentes sociedades han comenzado a valorar y a afamar a la mayoría de artistas pictóricos una vez han muerto. Se han marchado de este mundo sin saber que su obra llegaría a estar valorada en billones de euros. Paradojas de la vida…  ¡Esta vez le tenemos vivito y coleando! ¿Qué estará tramando ahora mismo?

Si fuéramos él, tendríamos un buen seguro de vida, ¡la suya vale oro!