Antes de nada, aclaremos que el flexitarianismo es un concepto que se ha puesto bastante de moda en la actualidad. Se basa en no comer nada de carne durante los 365 días del año, es decir, jamás de los jamases. ¿Aconsejable? Mejor, no entramos en debates…

Pues bien, vayamos al grano, la mayoría de nosotros hemos crecido viendo y escuchando a nuestros padres y abuelos que los viernes de cuaresma no se debe comer carne otra cosa es que en la actualidad no se lleve tanto a la práctica pero a todos nos suena esta costumbre. Ahora bien, ¿conocemos su origen?

Para entender esta costumbre, debemos ser conscientes de que hace siglos, concretamente hace 21, la carne era un manjar no apto para todos los hogares que solía disfrutarse en fechas señaladas o acontecimientos importantes. Por otro lado, la Iglesia eligió los viernes para invitar a los cristianos al ayuno por ser el día en el que Jesucristo murió en la Cruz. Si unimos ambos hitos entenderemos el por qué, a día de hoy, muchos hogares siguen manteniendo esa costumbre. Aunque, a decir verdad, los tiempos han cambiado y ahora la carne ya no es un manjar digno de dioses. Por ello, el ayuno se ha convertido en una muestra de respeto a Dios demostrándolo de diversas formas. La idea es privarse de cualquier vicio o actividad placentera que todos solamos realizar en nuestro día a día, por ejemplo, salir a comer fuera, beber alcohol o fumar.

La Cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza (Carnaval) y finalizar el Domingo de Resurrección, es más, Cuaresma significa “el camino hacia la Pascua de Resurrección”.

Esperamos que este breve artículo te haya aclarado las dudas y, si te apetece añadir información, no dudes en hacerlo en el recuadro