Si sufrir una discapacidad es una vivencia difícil que se hace más complicado todavía por las barreras físicas a las que las personas afectadas se tienen que enfrentar y superar día a día. Lo que al resto le puede parecer algo totalmente cotidiano, como moverse dentro de casa y llegar a todos los estantes, puede resultar todo un mundo.

Cada 3 de diciembre se celebra el Día Internacional de las Personas con Discapacidad. El objetivo de esta fecha es promover los derechos y el bienestar de las personas con discapacidades en todos los ámbitos de la sociedad y el desarrollo, así como concienciar sobre su situación en todos los aspectos de la vida política, social, económica y cultural.

La ONU, este año quiere poner el foco en el empoderamiento de las personas con discapacidad para un desarrollo inclusivo, equitativo y sostenible. Se busca un compromiso por "no dejar a nadie atrás" y considerar la discapacidad como una cuestión transversal en la implementación de sus 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

Por eso, para una persona que padece algún tipo de discapacidad es fundamental vivir en un entorno seguro en el que se pueda desenvolver con la mayor autonomía que le sea posible. Una vivienda accesible o adaptada es aquella que está exenta de barreras en su entono, posibilitando que tanto las personas con movilidad reducida y/o discapacidad, puedan vivir en sus viviendas, incluso solas.

Será imprescindible que en sus casas puedan mantener el mayor grado de autonomía personal, y que puedan realizar hacer el mayor número de actividades posibles, siempre con la máxima seguridad para ellas, sus cuidadores o familiares.

Cómo adaptar una vivienda

Uno aspectos fundamentales para facilitar el uso de una vivienda a una persona discapacitada o mayor es adaptar los accesos y el entorno de los espacios que va a utilizar. Será necesario tener en cuenta:

  • Evitar los desniveles utilizando elevadores verticales o sillas salvaescaleras para las viviendas con varios pisos. En el caso de que no sean necesarios los elevadores, habrá que poner barandillas en las escaleras.
  • Si se trata de una casa que dispone de varios pisos, es necesario ubicar la habitación de la persona en la planta baja.
  • Automatizar la apertura de puertas y vigilar la anchura de las mismas, de al menos 80 centímetros ancho.
  • Poner sistemas domóticos para controlar la apertura de persianas, ventanas, sonido, luces etc.
  • Dejar el paso a las estancias completamente libres de barreras u obstáculos.
  • No pongas alfombras ni objetos en los pasillos que puedan dificultar el tránsito.

Los espacios de la casa para que estén correctamente adaptados, como norma general, deben tener tanto los pasillos como los accesos una anchura de 90 centímetros, y las puertas, 80 cm. como mínimo. Las zonas de giro como, por ejemplo, una esquina en el pasillo, y las de maniobra contarán con espacios de 120 centímetros. Además, han de quedar libres para poder desarrollar actividades las siguientes zonas: fregadero, cama, frente al armario, lavabo y WC. Puertas y ventanas correderas facilitan mucho la vida.

En cuanto al mobiliario y los suelos es recomendable tomar las siguientes medidas: que los suelos sean antideslizantes y de superficie lisa; los muebles que sean de formas redondeadas para evitar posibles daños ante un tropiezo, y colocarlos de forma que no entorpezcan el paso. Es importante que las estanterías y los cuadros queden bien fijos a la pared.

También puede que sea necesario cambiar algunos muebles. Las camas, por ejemplo, suelen colocarse a 45 centímetros de altura. En la cocina, la altura del fregadero puede dar más de un quebradero de cabeza, y una buena solución será instalar un grifo extraíble.

En lo referente a los enchufes deben estar bien asegurados y colocados como mínimo a 40 centímetros del suelo. Procura evitar los alargadores y cables que estén en lugares de paso. En el caso de ser imprescindibles habrá que fijarlos a la pared.

La mejor opción para encontrar los interruptores es que haya varios y que lleven un testigo luminoso para poder encontrarlos en la oscuridad. Se deben colocar a un metro del suelo y deben ponerse siempre al principio y al final de los pasillos y escaleras, así como en la cabecera de la cama.

Si es necesario también debes adaptar el teléfono para ciegos o para personas con deficiencias auditivas en caso de que resulte necesario.

En el baño es preferible utilizar ducha a bañera e incluir una alfombrilla antideslizante, barras asideras y grifería termostática para regular la temperatura. Las duchas más adecuadas son las que cuentan con suelo rasante, que se ponen directamente en el suelo. En caso de no poder poner una de estas hay que evitar que sean muy altas.

Coloca lavabos tipo access para poder acercarse a ellos con facilidad, incluso en el caso de que se utilice silla de ruedas. Debes poner tazas de retrete altas y colocar barras asideras que faciliten su utilización. Además, es mejor que evites los pestillos en la puerta del baño para evitar problemas futuros, por si alguien tiene que acceder por una urgencia. Coloca la puerta para que esta abra hacia el exterior y así facilitar que pueda ser desmontada desde fuera en caso de emergencia.

En el salón es recomendable utilizar asientos con reposabrazos y respaldos que no sean ni muy bajos ni muy altos, para que las persona con discapacidad no tenga dificultades para sentarse y levantarse. Por este motivo, los sillones suelen ser mejor solución que los sofás, al igual que sería también ideal contar con un reposapiés y un respaldo reclinable. La televisión deberá tener un mando a distancia y contar con auriculares inalámbricos, si se trata de una persona que tiene discapacidad auditiva.

Por lo demás, si se trata de una vivienda que pertenece a un bloque o urbanización, la comunidad de vecinos debe hacerse cargo obligatoriamente de los gastos originados en las zonas comunes por la instalación de ascensores, rampas, etc.