Lo último que deseas en un frío día de invierno es que tu caldera diga “hasta aquí he llegado” y la calefacción muera repentinamente. Y hazme caso, esto no suele pasar en agosto, cuando tampoco nos importaría tanto ducharnos con agua fría y a veces incluso lo estamos deseando. Afortunadamente, puedes evitar que esto ocurra revisando anualmente la caldera.

Tú eliges quién realizará este servicio, ya sea un técnico de la marca de tu caldera, uno independiente, un instalador autorizado, o un técnico autorizado de otra marca cualquiera. Al comprar o instalar la caldera, la mayoría de las veces nos ofrecen un servicio de mantenimiento, y también lo hace la compañía de suministro; tú solo tienes que comparar precios y servicios y decidir si quieres adherirte a uno de estos planes. De esta manera, serán ellos quienes te llamen y te recuerden que toca hacer la revisión anual.

 

Para que tengas una idea de lo que el profesional que venga a tu domicilio hará con tu caldera, resumimos qué es y que engloba este servicio. ¿Qué supone un mantenimiento de caldera?

Un correcto mantenimiento puede ayudar a garantizar que tu caldera y sistema de calefacción funcionen de la manera más fluida y eficiente posible. La visita del técnico para el mantenimiento suele tardar menos de una hora, aunque esto dependerá del aparato.

 

Para el desarrollo de su trabajo, el profesional seguirá una lista de verificación completa de varios puntos de la caldera para asegurarse de que todo se haya revisado y esté funcionando bien cuando se vaya.

 

Una lista de verificación típica en un mantenimiento de calderas suele incluir:

1. Inspección visual

El ingeniero inspeccionará visualmente la caldera, la limpiará y ajustará los componentes según sea necesario, buscará cualquier signo de daño e identificará cualquier signo de peligro que sea visible. 

 

2. Operación y control

Tu caldera tiene una serie de controles y dispositivos de seguridad que serán probados para su correcto funcionamiento. El técnico comprobará que todas las funciones de la caldera operan correctamente, en caso de que sea necesario.

 

3. Liberación de humos y combustión

El técnico verificará la construcción, terminación y recorrido de la chimenea (tubería desde tu caldera hasta el exterior de la casa). Se asegurará de que no haya obstrucciones en la chimenea y de que esté bien colocada.

 

4. Limpiar los componentes principales de la caldera.

Durante un mantenimiento de la caldera, el técnico quitará, inspeccionará y limpiará los componentes principales de la caldera para asegurarse de que sean adecuados para su propósito y no tengan defectos importantes. Esto incluirá el quemador principal, el intercambiador de calor, los conductos de humos y las clavijas de encendido.

 

5. Pruebas y chequeos

Hay muchas pruebas que chequear durante una inspección, como el dispositivo de detección de llama y si funciona correctamente, el quemador y cualquier cable o sonda, el termostato, que la ventilación sea adecuada, la efectividad de la chimenea, los mandos de la calefacción, las conexiones de cableado eléctrico, la ubicación de la caldera y posibles materiales combustibles cercanos, el flujo de gas y la presión, los sellos o los dispositivos de seguridad, entre otros. 

 

6. Realizar un registro

El técnico llevará a cabo una serie de verificaciones, llevando un registro de cada una; esto incluirá un registro de la presión de la caldera o la entrada de calor, por ejemplo. Como propietario de la vivienda, podrás conservar esta información para futuras inspecciones o por si surgen problemas.

 

7. Asegurarse de que la caldera está lista para su uso

Al final de un servicio de mantenimiento, el técnico se asegurará de que la caldera esté funcionando bien. Cualquier control o configuración que se haya modificado durante el servicio se volverá a colocar en la configuración que tenía el cliente o se dejará para que el cliente pueda ajustar fácilmente la configuración por sí mismo.

 

Estos pasos son los habituales, si bien dependen del tipo de caldera que cada uno tengamos en nuestra casa. En ocasiones, deberán verificarse más o menos puntos del aparato, pero siempre deben dejarnos un justificante indicando la fecha de la revisión y si han encontrado algún defecto, así como si ha sido subsanado o queda pendiente de reparación.

 

Sabrás que necesitas pedir una cita para la revisión de tu caldera si:

  • La llama en la caldera es irregular
  • Hay nuevas manchas o marcas de humo en el aparato o cerca
  • La caldera se sobrecalienta
  • La presión del agua cae
  • La luz piloto a menudo se apaga
  • Ha pasado un año o más desde el último servicio

 

Lo mejor es que contrates un servicio de mantenimiento con quien tú prefieras y así te olvides del tema de la caldera, ya que ellos se encargarán de avisarte cuando llegue el momento de la revisión de manera que, si eres olvidadizo, no acabes viéndote en un apuro en el peor momento. Es una de esas cosas que merece la pena delegar.