Existen muchos riesgos en el hogar y también peligros potenciales en la cocina, siendo los incendios o derrames de los más comunes, aunque siguiendo unas sencillas precauciones, podrás preparar tu comida de forma segura y evitando incidentes.

 

Pautas para evitar accidentes en la cocina

 

Ya sabemos y tenemos claro que los accidentes ocurren.  Pero teniendo en cuenta algunas medidas de seguridad, puedes reducir este riesgo en la cocina:

 

-    Reorganiza las superficies de trabajo de modo que las cosas que más usas estén a mano para evitar estirarse o agacharse innecesariamente

-    Despeja un espacio en las encimeras para que puedas dejar las cacerolas con facilidad

-    Intenta usar los fuegos traseros de la vitrocerámica o cocina de gas cuando estés trabajando

-    Asegúrate de que las asas de las sartenes o cazuelas no sobresalgan de la encimera -o incluso de la vitro- para no golpearlas sin querer

-    Usa un taburete o escalera para alcanzar objetos en los armarios más altos. Nunca deberías subirte a una silla pero si lo haces, coloca el respaldo frente a ti, nunca lo dejes a tu espalda

-    Trata de no llevar líquidos calientes demasiado lejos y ten cuidado cuando transportes comida a otra habitación: usa una bandeja o un carrito, pero si tienes uno de estos últimos, mejor que tenga frenos incorporados.

 

Consejo útiles y normas de seguridad básicas en el hogar

 

Hay muchas ayudas y dispositivos pequeños que pueden ser muy útiles para mantenerte seguro en la cocina, como hervidores de agua o teteras, para evitar quemarnos al sacar el líquido del microondas o salpicarnos al servir si hemos calentado el agua en un cazo, o algunas herramientas para alcanzar objetos alejados o colocados en alto.

 

También puedes conseguir algún tipo de equipamiento especial si sufres pérdida de visión o audición, como etiquetas táctiles con resaltes o relieves para marcar objetos y útiles de trabajo o dispositivos parlantes que te guíen; o puedes hacerte con guantes especiales, indicadores sonoros de nivel de líquidos y protectores para las rejillas del horno que te ayudarán a prevenir quemaduras o derrames.

 

Seguridad contra incendios en la cocina

 

La cocina es la zona de mayor riesgo de incendio del hogar. Más de la mitad de los incendios accidentales se inician al cocinar, muchas veces cuando las cocinas y las parrillas se dejan desatendidas o se descuidan las instalaciones eléctricas.

 

Para prevenir esto, cuando cocines:

-    Establece un temporizador para recordarte cuando vence el tiempo que has programado

-    Mantén cualquier cosa inflamable, como papel, paños de cocina o servilletas, lejos de la cocina y la encimera

-    Si una sartén se incendia, nunca arrojes agua sobre ella. Apaga el fuego si puedes, luego sal de la cocina y cierra la puerta. No te arriesgues si hay un incendio y sigue los consejos que nos dan los bomberos: sal, mantente lo más alejado posible y llama rápido al 112

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Accesorios de cocina

La acumulación de grasa en los electrodomésticos es otra causa importante de incendios, así que mantenlos lo más limpios posible. Para reducir el riesgo de incendio, también debes:

-    Evitar almacenar cosas encima de electrodomésticos como el microondas o la nevera, ya que lo que coloques ahí puede bloquear la ventilación, procura mantener estas superficies libres de obstáculos

-    Pon en el micro solo cosas que sean aptas para microondas. Nunca coloques artículos de metal, papel de aluminio, envases de plástico desechables o contenedores de espuma de poliestireno en el microondas

-    No coloques la tostadora justo debajo de los armarios altos y mantenla alejada de cualquier cosa que pueda incendiarse, como cortinas o rollos de papel de cocina

-    Vacía frecuentemente (o mejor cada vez que la uses) las migas y así evitarás que se atasque. Pero no intentes sacarlo mientras está enchufada, y especialmente no lo hagas con un cuchillo u objeto de metal, ya que puede causar graves daños

-    Descongela la nevera y congelador al menos una vez al año para asegurarte de que sigan funcionando correctamente, o sigue las instrucciones del fabricante si tienes un electrodoméstico no-frost, de los que ya no hacen escarcha. Está muy bien la opción que algunas firmas ofrecen para registrarnos y así poder recibir las actualizaciones de seguridad del aparato.

 

Alarmas de humo

Puede resultar molesto que la alarma de humo se active a veces mientras estás cocinando, pero nunca quites la batería para evitar el ruido. Si se activa muy a menudo, es posible que debas cambiarla de sitio y colocarla donde no le llegue directamente un “chorro de humo” nada más empezar a cocinar. Algunos estudios sugieren instalar una alarma de calor dentro de la cocina y una alarma de humo justo afuera, por ejemplo, en el pasillo o el comedor. Las alarmas de calor detectan el aumento de temperatura de un incendio, pero son menos sensibles al humo y a las falsas alarmas. Sin embargo, solo cubren un área relativamente pequeña, por lo que es posible que necesites más de una para sentirte completamente seguro.

 

Manipulación de platos calientes

Los platos calientes no solo pueden representar un riesgo para ti, sino también para quienes te rodean. Por seguridad hay que evitar el contacto directo obviamente con elementos de altas temperaturas, no dejes las cazuelas desatendidas; usa guantes especiales cuando retires una tapa caliente de una cacerola que tengas al fuego o con comida aún caliente; y recuerda girar los mangos y asas de ollas y sartenes hacia adentro o en ángulo hacia atrás para no golpearlos accidentalmente.

 

Cuando hiervas agua, nunca llenes demasiado el recipiente para evitar que el agua se desborde. Al tirar agua hirviendo de la olla, asegúrate de tener libre el camino desde la vitro al fregadero y de que no haya niños, mascotas u otras personas cerca. Usa un guante de cocina si el asa de la olla está caliente y vierte el agua lentamente en el fregadero para evitar salpicaduras.

Cuando retires un recipiente caliente del horno, asegúrate también de que nadie esté cerca y, de ser así, avisa de que vas a abrir el horno. Usa guantes para horno -que te queden bien de talla- para sacar la fuente caliente y asegúrate de sujetar bien antes de levantarla. Mantenla alejada de tu cuerpo cuando camines con ella en las manos y colócala en una superficie resistente al calor rápida pero firmemente.

 

Manejar los incendios en la cocina

Es muy importante estar preparado en caso de que ocurra un incendio en nuestra cocina y poder de este modo, mantenernos seguros. Contra incendios de grasa, microondas, estufas o eléctricos:

 

-    Usa una olla o vierte bicarbonato de sodio sobre las llamas para sofocar los incendios de grasa. El agua no funcionará y no debe usarse

-    En caso de que se produzca un incendio en el microondas, la estufa o el horno, cierra la puerta y apaga el aparato. Si es seguro hacerlo, desenchufa el aparato y si el fuego continúa durante varios minutos, llama a los bomberos

-    Para extinguir fuegos eléctricos, no uses agua. Lo mejor es utilizar un extintor de incendios. Ten uno pequeño en la cocina o lo más a mano posible si en la cocina no hay donde colocarlo

 

En general, vigila siempre la comida que está en la cocina, evita usar ropa suelta y holgada que pueda incendiarse y verifica que hayas apagado los electrodomésticos cuando termines de usarlos para mantenerte seguro en tu hogar.

 

Recuerda que, aunque no es obligatorio, puedes contratar una póliza de hogar, comparando precios de seguros de hogar, que asegure tanto el continente como el contenido de tu casa y que, por ejemplo, te aporte tranquilidad si, mientras estás en la cocina, sufres un corte o una quemadura o, por ejemplo, les ocurre algo a las placas de la vitrocerámica.