En España todavía no se celebra en exceso pero ya hay países europeos que lo celebran como si de Irlanda se tratara. Seguramente, como sucede en otras festividades, la globalización ha tenido mucho que ver. Está bien, todo lo que sea celebrar a los españoles nos encanta. Acabaremos saliendo a la calle con grandes gorros de copa. 


Como ya adelantábamos en el párrafo anterior, la festividad proviene de Irlanda cuyo patrón es San Patricio. ¿Qué hizo para pasar a ser el patrón de todo un país? 


Su historia es bastante curiosa. Al parecer, en el año 387 nació un tal Patrick en Escocia. Su padre era oficial del ejército romano y él había nacido siendo un niño normal de la época. Pasados 16 años, unos piratas irlandeses le raptaron y lo vendieron como prisionero a Irlanda. Allí pasó 6 años de su vida hasta que consiguió fugarse para dedicarse a la vida monacal en Francia. 


Una vez se ordenó sacerdote, a los 46 años regresó a Irlanda para evangelizar a sus habitantes en persona. Allí vivió hasta su muerte, 30 años después y dejó una huella tan grandiosa que todo el país sigue celebrando su cumpleaños a día de hoy. 


 El gobierno irlandés decidió fijar esta festividad en el año 1955 con el objetivo de demostrar al mundo los logros y el talento de toda la sociedad irlandesa. Se dice, que San Patricio ensañaba su fe con un trébol en la mano, de ahí que sea el símbolo principal de la fiesta y de la Isla Esmeralda. 


En marzo, ¡seremos más verdes que nunca! En El Corte Inglés, nos gusta el verde ;)