Cada vez son más habituales en la sociedad actual problemas de salud relacionados con el estrés y la ansiedad derivados del rápido ritmo de vida que llevamos. Este hecho, nos ha llevado a parar un segundo y cambiar de prioridades regalándonos de vez en cuando, unos días de descanso por y para nosotros mismos.

Por otro lado, de unos años a esta parte, hemos comenzado a dar mayor prioridad a nuestras raíces, al contacto con la naturaleza y al disfrute de las cosas sencillas ya que la mayor parte de la sociedad española reside en pueblos grandes o ciudades.

El auge del agroturismo surge de esta suma de variables: ansiedad y ritmo de vida estresante + grandes poblaciones = necesidad de regresar a la tierra.

Practicar agroturismo es una forma maravillosa de abandonar nuestra rutina diaria para conocer nuevas costumbres y culturas locales así como aprender y formar parte de los valores de la tierra, el campo y la gente sencilla. “Agro” proviene de “campo” y, por tanto, agroturismo es el término que engloba el turismo en zonas rurales, no mayores de 2.000 habitantes. El objetivo es atraer turismo al campo para descubrir cómo se realizan las labores diarias de la tierra, el mar y la ganadería formando parte de ello.

En España disponemos de una grandiosa riqueza natural, cultural y gastronómica. ¿Qué tienen en común unas Comunidades Autónomas con otras? Tenemos rincones increíbles y distintos unos de otros como: mar, playas, dehesas, islas, montañas, llanuras y un clima perfecto para, dependiendo de la estación, disfrutar de unas actividades u otras.

Cada zona de España posee una riqueza única en todos los sentidos y, si hablamos de agroturismo, podemos elegir entre lugares como: caseríos del País Vasco, casas señoriales manchegas, pazos gallegos, fincas andaluzas y extremeñas, barracas valencianas, masías catalanas, casonas asturianas…  ¡Lo difícil es elegir!

Dependiendo de las actividades que pretendas realizar, podrás elegir unos lugares u otros. No sin olvidar la época del año escogida para evitar contratiempos inesperados.

¿Qué actividades podemos realizar en nuestra próxima escapada de agroturismo?

  • Deporte: senderismo, esquí, rutas en bicicleta, paseos a caballo o burro. Cualquier práctica deportiva es buena para disfrutar descubriendo el destino elegido.
  • Visitas culturales: guiadas o por vuestra cuenta. Iglesias, museos rurales, pueblos, paseos nocturnos. No olvides hablar con las personas que habitan el entorno, ¡podrás aprender mucho más y enriquecer tu experiencia.
  • Labores de la tierra: aprender labores del campo como la recolección de los alimentos necesarios para la cena, disfrutar de la vendimia en otoño,  coger setas en el monte, aprender todo sobre tener un huerto y árboles frutales, etc.
  • Labores ganaderas: ordeñar, dar de comer a los animales, salir a pastorear a la naturaleza o recoger huevos de gallina. En definitiva, descubrir el día a día de una granja.
  • Crear: ¿alguna vez te has imaginado elaborando tu propio aceite o jabón de manos? ¿Qué cara pondría tu familia al enterarse de que el queso que están comiendo ha sido elaborado con tus manos? En España hay multitud de lugares inscritos a la Red Rural Nacional donde podrás aprender a realizar diversas tareas.
  •  Mar: prepara un chubasquero y sal a marinar con pescadores profesionales. ¡Qué experiencia!

Para practicar agroturismo en España solo necesitamos elegir el lugar soñado y coger el coche. Ni más, ni menos. Las distancias no son extremadamente largas y podemos viajar en coche durante todo el año aprovechando los puentes. No olvides estar bien asegurado ante cualquier inclemencia.  ¡Feliz viaje!