Normalmente estamos acostumbrados a planificar nuestros trayectos con días e incluso semanas de antelación, pero hay situaciones y/o momentos que, o bien por trabajo o por asuntos familiares inesperados, nos vemos obligados a organizar nuestro viaje en menos de 24 horas.

Tranquilo, no te lleves las manos a la cabeza, mantén la calma y lee estas pautas que te proponemos para planificar tu viaje relámpago:

  1. Hacer una lista

Es un consejo fundamental que debemos tener en cuenta. Con la elaboración de una lista, nos va a resultar mucho más sencillo recordar que nos tenemos que llevar lo imprescindible, y obviar los tantos y comunes ‘por si acasos’ innecesarios.

  1. Reservar alojamiento

Tampoco es un problema muy grave si tenemos la suerte de que nuestro viaje relámpago no coincide con una fecha señalada. Al ser un día normal tendrás más posibilidades de conseguir hoteles y hostales con ofertas y precios mucho más asequibles, y sin inconveniente de apreturas.

  1. ¿Qué hago con el transporte?

Quizás es el punto más complicado. Es cierto que no siempre vas a encontrar el medio de transporte que tu quieres, al mejor precio, y a la hora que te interesa, por lo tanto, te recomendamos que hagas una pequeña búsqueda y compares. No te quedes con lo primero que veas.

  1. Oferta cultural

Te recomendamos qué, aunque tu estancia no sea muy larga, siempre hagas un pequeño planning de ¿Qué puedo hacer allí? Una cafetería bonita, unos bonitos jardines para dar un paseo… Pero no te preocupes, eso lo puedes hacer durante el desplazamiento.