El miedo a volar supone, como cualquier otro miedo irracional, un sentimiento de desconfianza que impulsa a creer que ocurrirá algo diferente a lo que se desea. ¿No crees que la cinematografía ha tenido mucho que ver en este tipo de miedos?

Si nos basamos en  datos reales y cuantificables, las posibilidades de morir en un avión son mínimas en comparación a cualquier otro medio de transporte. Incluso, podemos correr más riesgo caminando tranquilamente por la calle.

¡Qué no cunda el pánico! Te damos unos consejos para acabar con esta ansiedad infundada. ¡Manos a la obra!

  • El ser humano, por naturaleza, teme a lo desconocido. Busquemos toda la información necesaria para entender mínimamente lo que supone cada vuelo, cómo se prepara el avión, qué factores favorecen el vuelo, tasas de accidentes, etc. Conocer el “mundillo” de la aviación nos ayudará a ir comenzando a racionalizar y a pensar de forma menos negativa.
  • En la red, hay multitud de páginas web y profesionales que pueden ayudarte a revivir la experiencia de volar recreando situaciones como, por ejemplo, el sonido del despegue. También hay mucho material gratuito como vídeos.
  • Racionalizar: el miedo proviene principalmente de tres factores:

1.      Sabemos que, en caso de accidente, la probabilidad de morir es alta.

2.      No controlamos el aparato.

3.      Vértigo: sensación física que puede controlarse con tratamiento.

Pues bien, cuando vamos en coche, ¿estamos seguros al 100%? ¡Piénsalo! ¿Sabrías decir la cantidad de vuelos que hay diariamente en el mundo? En la web “Flight Radar” puedes ver en directo todos los aviones que hay en el aire, ¡impresionante! 

  • Cuando organices tu viaje, intenta sentarte en la zona de pasillo y lo más cerca posible de las alas. Te aportará estabilidad. Aun así, todos los miedos se van enfrentándose a ellos, cuando estés preparado intenta sentarte unas veces adelante y otras atrás. Prueba, cuando te atrevas el miedo desaparecerá.
  • Mirar a las azafatas y pensar en su trabajo diario ayuda a darte cuenta de que no es tanto el peligro.
  • Intenta NO evitar el miedo tomando pastillas para dormir. La realidad es que este tipo de conductas de seguridad no hacen nada más que reforzar el miedo llegando a generar problemas de salud de tipo fobias graves. ¡No queremos llegar a eso!

Queremos disfrutar de la vida y viajar, ¡ver mundo es apasionante!