La idea de compartir coche para viajar más barato es mucho más antigua de lo que puedas llegar a pensar en un principio. De hecho, la práctica conocida hoy en día como carpooling, se remonta a principios del siglo XX. Viajar seguro y tranquilo sabiendo que podías ahorrar costes ya era una cuestión que las personas tenían en mente entonces.

Si bien es cierto que, gracias al avance de las nuevas tecnologías y a la aparición de las redes sociales, conectar con personas con las que poder compartir coche resulta mucho más sencillo y ha masificado esta práctica, el carpooling ya existía en Alemania, allá por la segunda década del siglo XX.

Durante la segunda Guerra Mundial, en EEUU, también fue una práctica habitual, así como en todas las épocas en las que ha habido crisis energéticas.

Hoy en día, el coche es un medio de transporte masificado. La concienciación sobre el cuidado del medio ambiente y la intención de ahorrar dinero en combustible, hacen que miles de personas se decidan a compartir vehículo.

De hecho, existen multitud de páginas webs, redes sociales y aplicaciones que permiten contactar con gente que busca compartir coche para cualquier tipo de trayecto. Si accedes a una de ellas, asegúrate un viaje tranquilo y sin contratiempos. Cerciórate de que el medio de transporte elegido es un coche asegurado y de que el conductor o conductores con los que vas a compartir viaje y gastos cuentan con todos los requisitos legales para poder sentarse frente al volante. La mayoría de aplicaciones y plataformas cuentan con un perfil de los usuarios en los que éstos deben señalar estos datos.

Por lo tanto, lo que impulsa a la mayoría de las personas a practicar el carpooling, compartir coche viene determinado por varios motivos:

  • El ahorro de costes en el combustible. Cuantas más personas puedan compartir vehículo, más se reducirán los gastos. En el caso de viajes largos, el ahorro puede ser considerable.
  • El cuidado del medio ambiente. Si en algo estamos de acuerdo todos es que sobran coches. Hay demasiados en comparación con el número de habitantes de cualquier localidad. Compartir coche, puede ayudar a reducir la emisión de CO2. Cuantos menos coches circulen, menor será la emisión de gases contaminantes.
  • Conocer gente nueva. Compartir vehículo para ahorrar costes no sólo te permitirá reducir el gasto, sino que puede ser una buena forma de hacer nuevas amistades o, simplemente, de realizar un viaje más entretenido.

Localiza un coche cómodo y en buen estado y elige a las personas que coincidan contigo en el trayecto que queréis realizar. Compartir coche es tan sencillo como chatear, informarse y planificar el viaje.