Planificar una boda es una tarea compleja y estresante. Todo un universo de gestiones y tareas que harán de la celebración un día inolvidable. Y tal y como se planifica un evento de tal calibre, también se piensa en la luna de miel.

Sin duda una de las cosas que más desean y más ilusión les hacen a los contrayentes es el viaje de novios. Y es que después de meses de estrés este viaje se convierte en un regalo inolvidable que pone la guinda al pastel.

Todo depende de cómo sean los novios de viajeros, de si les va la aventura o desean relajarse en algún paraíso. En los últimos años se han puesto de moda varios destinos e incluso combinar un viaje “más turístico” con otro relajante.

Están en alza los destinos que apuntan a lugares exóticos y lejanos, incluso a los rincones del mundo con los que llevas soñando toda la vida.

Destinos favoritos para viajes de novios

Si estás buscando lugares para tu luna de miel toma nota de estos destinos que están de moda.

Japón. Tradición y modernidad.

Es uno de los destinos favoritos del continente asiático. De hecho, es uno de los más elegidos y son muchos los que optan por organizarse el viaje de manera alternativa sin recurrir a una agencia. Su cultura y su comida son uno de los principales atractivos, además de ser el paraíso “friki”.

Japón lo tiene todo, es una combinación perfecta entre las tradiciones ancestrales, esas que desprenden paz y tranquilidad con las nuevas tendencias y la vertiente más moderna. Sus paisajes relajantes alternan con los altos rascacielos y carteles de neón que iluminan cada gran ciudad del país.

El país del sol naciente se merece un viaje exhaustivo. No te puedes perder su capital, Tokio. Allí has de visitar el distrito de Taito, donde se encuentra Sensōji, el templo budista más grande del país y subir a uno de los miradores más espectaculares del mundo: la Mori Tower. Además, tienes que pasar la experiencia de cruzar por Shibuya, uno de los pasos peatonales más impactantes del mundo y por el que pasan cada día miles y miles de personas.

En Kioto podrás acudir a una autentica ceremonia del té o podrás darte un baño en un antiguo onsen entre montañas niponas. Tendrás que visitar ciudades como Osaka, Nagoya, Tsumago o el Parque Nacional de Hakone.

Maldivas. El paraíso.

Si alguna vez has soñado dormir en “casitas” encima de aguas cristalinas, rodeados de playas de arena blanca, donde observar la fauna marina, este paraíso es tu destino. De hecho, suele ser una de las opciones más escogidas por los novios para finalizar su luna de miel.

Conocidas antiguamente como «el reino de las mil islas», las Islas Maldivas se sitúan en el Océano Índico, al suroeste de la India y de Sri Lanka. Posee una amplia oferta cultural bastante desconocida por los viajeros, pero sobre todo destaca por su espectacular naturaleza. Estas islas conforman un mosaico de playas, islotes y atolones, selvas, lagunas y arrecifes coralinos que harán las delicias de cualquiera.

Entre las actividades que puedes realizar, te recomendamos conocer Malé, la capital; recorrer algunas de sus islas, repletas de arrecifes coralinos en los que practicar esnórquel; disfrutar de las maravillosas playas de Gulhi o ver el atardecer desde la isla de Guraidhoo, cerrarán tu viaje de forma inolvidable.

Safari africano.

Este continente ofrece una amplia lista de países en los que vivir una autentica aventura. Tanzania, Kenia, Sudáfrica, Botsuana, Namibia, son algunos de los destinos más solicitados por los novios. Pasarás la luna de miel disfrutando de la auténtica naturaleza más maravillosa, desde su fauna al famoso Kilimanjaro, el lago Victoria o atravesando las dunas del desierto del Namib.

Hay algunos paquetes que ofrecen la posibilidad de pasar la noche en una tienda de campaña mientras contemplas las estrellas de la sabana entre rugidos de hienas o leones que tratan de zamparse todo aquello que hayas dejado a mano

Para completar los días de safari muchos lo combinan con un fin de viaje en una de las islas más bellas de toda África: Zanzíbar. Será el broche final de un maravilloso viaje de novios en un paraíso de relax.

Tailandia. Exotismo asiático.

Este es uno de los destinos más bellos de todo el sudeste asiático que cada vez está más en alza entre las parejas y los viajeros. Sus playas de aguas celestes y cristalinas, su impresionante naturaleza, sus increíbles playas y su cultura milenaria son una mezcla difícil de resistir.

No puedes pasar sin visitar la capital, Bangkok, da cobijo a cientos de tesoros: palacios, templos antiguos, mercados. Destacan especialmente, el Gran Palace y los templos Wat Traimit, Wat Arun o Wat Pho. No te olvides de hacer compras en el mercado de Chatuchaky y visita el famoso Barrio Chino.

Ayutthaya es otra de las ciudades donde se concentran algunos de los templos más antiguos y espectaculares del país, de hecho, es Patrimonio de la Humanidad.

Tendrás que poner fin a la luna de miel vistando las tres islas más famosas: Koh Phangan, Koh Samui y Koh Tao, aparte de Phuket. En Ko Phi Phi, podrás hacer una excursión en kayak para ver la famosa Monkey Beach, visitar Viking Cave y sus nidos de golondrinas, y terminar haciendo snorkel en Pi Leh Cove.

Nueva Zelanda. Un viaje a las antípodas.

Muy de moda entre los novios originales que quieren viajar, sin importarles las 23 horas de vuelo, que para algo es un viaje único en la vida. Existen paquetes para conocer ambas islas, pero entre las opciones más escogidas están alquilar un coche e ir recorriendo las islas que son un auténtico paraíso en las que no les falta de nada. Desde los Alpes neozelandeses, a sus bosques y playas… son un escenario difícil de olvidar. Además, se hicieron tremendamente famosas tras el rodaje de la saga de “El Señor de los anillos”, ruta que también podrás hacer, e incluso conocer ‘La comarca Hobbit’

Tus fotos serán una maravilla de la naturaleza con montañas, valles, volcanes, fiordos, lagos de fondo. Además, podrás conocer de lleno cultura maorí, que fueron los primeros colonos y bautizaron a Nueva Zelanda como “el país de la nube blanca”.

Eso sí, para disfrutar al máximo de tu luna de miel sin preocuparte por nada, no te olvides de contratar un seguro de viaje