La historia nos cuenta que cuando Jesús nació, los Reyes Magos vinieron a buscarlo probablemente viajando desde una zona que ahora se encuentre en Irak, Irán, Arabia Saudita o Yemen.

 

Aunque se les conoce como los "Tres Reyes Magos", la Biblia no dice en realidad cuántos hubo, ni siquiera si eran reyes. Una teoría es que podrían haber sido reyes del Yemen, ya que durante aquel tiempo los reyes de Yemen eran judíos. Que fueran tres es solo una conjetura debida a que traían consigo tres regalos, pero fueran los que fueran, probablemente habrían viajado con un gran séquito y no en soledad.

 

Se dice que ciertamente eran hombres de gran sabiduría. La palabra Magi proviene de la griega 'magos' (también la inglesa 'magic'). Magos en sí proviene de la antigua palabra persa 'Magupati', que era el título dado a los sacerdotes en una secta de las antiguas religiones.

 

Hoy los habríamos llamado astrólogos. En aquel entonces, la astronomía y la astrología formaban parte de los mismos estudios generales e iban de la mano. Los magos con toda seguridad siguieron los patrones de las estrellas religiosamente. Probablemente también fueran muy ricos y tanto su propia sociedad como personas que no fueran de su religión o país, les tuvieran en muy alta estima.

 

Con la unión de la astronomía y la astrología tal y como las conocemos, aventuramos que ellos vieron una nueva estrella inusual en el cielo, y sabían que contaba lo ocurrido sobre el nacimiento de un rey especial en Israel.

 

Hoy en día, nadie sabe realmente cuál era aquella nueva estrella en el cielo y muchas teorías hablan de la visión de cometas, supernovas, conjunciones de planetas o algo sobrenatural.

 

Los Tres Reyes Magos habrían sido informados acerca de las profecías de un Salvador Judío especial (también llamado el Mesías) desde que los judíos habían estado cautivos en la antigua Babilonia varios cientos de años antes.

 

Las leyendas sobre ellos les han dado nombre y los conocemos como Melchor, Gaspar y Baltasar.

 

En el origen de la historia, Melchor tiene el pelo largo y blanco, barba blanca y lleva una capa dorada. Es el rey de Arabia y representa el oro traído a Jesús.

 

Gaspar tiene cabello castaño y barba marrón, usa una capa verde y una corona de oro con joyas verdes. Es el rey de Saba y representa el incienso traído a Jesús.

 

Baltasar tiene piel y barba negras (o no tiene barba) y usa una capa morada. Es el rey de Tarso y Egipto y representa la mirra traída a Jesús.

 

Cuando los Reyes Magos encontraron a Jesús y a su madre María, se cree que podían vivir en una casa normal probablemente en Belén o Jerusalén, y que para entonces Jesús tendría entre uno y dos años.

 

Fue entonces cuando le dieron los regalos que portaban que, aunque parecen ciertamente extraños para un niño, los cristianos relacionan con ciertos significados. Así, el oro se asocia con los reyes y la cristiandad llama a Jesús su rey de reyes. El incienso se usa en la adoración en las iglesias, lo que muestra que la gente adoraría a Jesús, y por último la mirra es un perfume que se aplicaba a los cadáveres para disipar el olor; los cristianos creen que esto demostraba que Jesús sufriría y moriría.

 

Hay muchas leyendas alrededor de los Reyes Magos, aunque la esencia de la historia se mantiene desde hace siglos. Curiosamente esta tradición pervive en España y los países de América del Sur ya que en el resto del mundo es Santa Claus quien recibe los sacos de cartas navideñas con las ilusiones de todos los niños.

 

A pesar de que Papá Noel gana adeptos cada año, indiscutiblemente para nosotros son Melchor, Gaspar y Baltasar quienes iluminan la cara de niños y mayores la noche de cada 5 de enero.