Seguro que nunca habías oído hablar de la existencia de un lago rosa. Pues esta maravilla de la naturaleza es real y lleva por nombre “lago Hillier”. Está situado en la isla Middle, la mayor isla del archipiélago de La Recherche, en Australia Occidental.

El Lago Hillier es de un sorprendente color rosa chicle y no se sabe muy bien a que se debe el tono de sus aguas. Está en la isla Middle que es la más grande del archipiélago Recherche, cerca de la costa de Esperance. El lago mide unos 600 metros de largo y está rodeado de un borde de arena blanca y por un frondoso bosque de corteza de papel y árboles de eucalipto, además de una estrecha franja de dunas de arena al norte, cubiertas por vegetación, que lo separa del Océano Antártico.

A pesar de su inusual tono, el lago no reviste de peligro conocido en los seres humanos. A vista de pájaro el lago parece de un sólido de color rosa chicle, sin embrago, desde la línea de costa se observa más un tono rosa claro. Su litoral está cubierto por depósitos de costras de sal.

Seguro que te estas preguntando a que se debe el peculiar tono de sus aguas. Pues bien, no se sabe. De hecho, nadie sabe exactamente por qué el lago es rosa. Hay científicos que especulan acerca de que el color proviene de un pigmento creado por bacterias que viven en la costra de la sal. Sin embrago su tono es curiosamente invariable, ya que si recoges si agua y la pone en un vaso o recipiente transparente podrás comprobar que su color no cambia, y da lo mismo si sacas agua de la superficie o del fondo, no cambia su color.

Y aunque no se sabe a ciencia cierta de donde proviene el color rosa, lo que sí se sabe es que este tono en de otras masas de agua salada como esta, obtienen su tonalidad a partir del contraste producido por organismos tales como el Dunaliella salina y la halo-bacteria. Son algas y microorganismos que viven en ámbitos altamente saturados de sal y que crean un pigmento que utilizan para captar la luz solar.

El descubrimiento del lago

Este lago rosa tiene su particular historia, ya que fue descubierto por un navegante inglés en el siglo XIX.

Matthew Flinders, era un navegante y cartógrafo de origen británico nacido en el siglo XVIII que se hizo famoso por ser el primero en rodear Australia. De hecho, fue el primero en proponer la evolución del nombre de “Terra Australis” por “Australia”, siendo adoptado como nombre oficial en 1824.

Durante una expedición por el archipiélago recalaron en la que terminaría llamándose Isla Middle. Mientras se encontraban explorando la isla, Flinders había decidido ascender a su pico más alto con idea de poder ver los alrededores. Fue entonces cuando descubrieron un impresionante lago de color rosa.

En mayo de 1803, Matthew Flinders volvió a la isla en busca de provisiones y de paso para llenar unos barriles de sal del lago de la Isla Middle. Ocasión que aprovechó para bautizar el lago con el nombre de William Hillier, un miembro de la tripulación de la expedición que había muerto de disentería el 20 de mayo de 1803.

De hecho, debido a su elevadísima concentración de sal, algunos se animaron a explotar el lago de forma industrial durante el siglo XIX. En 1889, Edward Andrews junto a sus dos hijos exploró las posibilidades comerciales de la producción de sal. Sin embargo, un año después abandonaron la isla. A pesar de que Flinders aseguraba que la sal del Lago Hillier era de buena calidad, el negocio fracasó debido a su inesperada toxicidad.

A día de hoy este lago atrae a numerosos turistas que en su viaje por Australia quieren observar con sus propios ojos el pelicular tono rosa de sus aguas, sin embargo es un lugar poco accesible por su fauna, lo que ha permitido que se conserve tan bien. Lo más factible para verlo es sobrevolando la isla Middle a bordo de alguno de los vuelos diarios y helicópteros que parten del aeropuerto de Esperance.