No hace falta visitar Islandia, Puerto Rico, Argentina o cualquier otro país rico en agua, para poder deleitarnos con una cascada. ¿Qué tendrán que nos envuelven? Son paisajes que no se ven muy a menudo, el sonido nos impresiona y la caída del agua da lugar a una belleza extrema. ¡Un placer para la vista!

Señalar solo 5 cascadas nos parece un atrevimiento porque hay muchas más, pero, de momento, hemos seleccionado algunas que no son muy conocidas a nivel nacional y que 100% merece la pena visitar.  

  • Cascada de Ézaro (A Coruña): es la única cascada de España que desemboca en el mar, está formada por el río Jalas con un desnivel de 155 metros Un verdadero placer para los sentidos.
  • Monasterio de Piedra (Zaragoza): todo un clásico, es una de las cascadas más famosas de esta lista y de todo el país. Además de la cascada, se pueden visitar las ruinas de un castillo y el Monasterio Cisterciense (hoy alojamiento hotelero). Una maravillosa ruta de aproximadamente tres horas entre cascadas, cuevas y bosques frondosos. ¡Ideal para una escapada de puente! ¡Ojo! No olvides reservar tu entrada para el parque natural.
  • El Salto de la Novia, (Castellón): también denominada cascada del Brazal, está transitada por las aguas del río Palancia. Al parecer, las parejas de prometidos de antaño debían saltar sus aguas para saber si el matrimonio iba a ser feliz o no. Ya podéis imaginar algún desenlace que dio lugar a la leyenda…  
  • El Salto de Sallent (Girona): el río Rupit se atreve a dar un salto de 100 metros generando esta auténtica maravilla digna de fotografiar, disfrutar y sentir. Además, es un destino obligatorio para todos aquellos aventureros que practican rapel. La Poza del Diablo es el lugar donde acaban reposando sus aguas…
  • El Salto del Nervión (Álava – Burgos): la hemos dejado para el final ya que está considerada como la cascada más grande de España. El agua se derrama a 222 metros de altura, puedes comprobarlo desde su mirador colgado en el mismo precipicio, ¡por aquí no nos atrevemos! Una maravilla…

Ahora solo te queda consensuar el destino con la familia, revisar tu coche y partir rumbo a cualquiera de estas cascadas. ¡Buen viaje!