No se sabe muy bien por qué el ser humano demuestra tanto interés por los puentes, ya sean mega construcciones o puentes milenarios. A todos nos llaman la atención y nos dividimos en dos vertientes:

  • Aventureros que mueren de ganas por cruzar lo antes posible haciendo fotos por el camino y molestando a los acompañantes más miedosos.
  • Aquellos que, si pudieran, saldrían corriendo en ese preciso momento.

A propósito del último grupo, ¿sabes qué es la Gefirofobia?  Se trata de una fobia basada en el terror a los puentes. El miedo puede venir provocado por una experiencia traumática anterior o por el miedo a las alturas que padecen muchas personas. Por otro lado, el miedo a que la construcción se caiga justo en el momento en el que cruzas también es alguno de los síntomas de esta fobia.

¿Cómo superarla? Fobia, sea del tipo que sea, es miedo y, ¿cómo se superan los miedos? Enfrentándose a ellos y no huyendo. Por tanto, cueste lo que cueste y, comenzando por niveles más bajos, quien padezca Gefirofobia ha de proponerse cruzar todos los puentes como le sea posible.

Si no puedes recorrer el mundo buscando puentes tan maravillosos (y peligrosos) como los que mostramos bajo estas líneas, no dudes en coger el coche o la moto rumbo Cuenca, el Puente de San Pablo es ideal para comenzar a enfrentarte. Si vas en moto ya de paso, no dudes en disfrutar de la conducción por la serranía de Cuenca. Sus carreteras son ideales para esta práctica. (Calcula tu seguro de moto).

Dicho todo esto, vamos a descubrir 5 de los puentes más peligrosos y maravillosos del mundo.

  • Puente Hussaini: se encuentra sobre el Río Hunza, en Pakistán, y está considerado por muchas publicaciones como el puente más peligroso del mundo.
  • Puente de tablas, Indo Board: se encuentra en Indonesia y sus tablas están casi invertidas por su uso. Multitud de niños lo siguen cruzando a diario para ir al colegio.
  • Puente Triff: se encuentra en Suiza y se corresponde con la imagen de cabecera que ilustra este artículo. El entorno es incomparable pero, ¿impone verdad?  
  • Puente colgante de Ojuela: ubicado en Durango, México. Divide dos cerros a 95 metros de altura. En este lugar se ubicaba una mina, ahora abandonada. Cuenta con 1.80 metros de ancho y 318 metros de largo.
  • Puente en suspensión sobre el río Baliem: se encuentra en Nueva Guinea. Posee 10 metros de largo sobre rápidos dignos del mejor parque de atracciones. Existe otra alternativa para cruzar al otro lado, dos troncos estrechos dispuestos de un lado a otro. No sabemos qué alternativa es peor.

¿Te atreverías a cruzar? ¡Nosotros mejor, nos lo pensamos!