Visitar la campiña inglesa y sus maravillosos pueblos, es un viaje solo apto para soñadores. Si quieres regresar de tu escapada con el alma llena de inspiración, unas maravillosas botas de agua, fotos únicas y una nueva inspiración para redecorar tu casa… ¡este es tu destino! 

No debes olvidar el “estilo british” a la hora de preparar la maleta. Impermeables con estilo, botas altas, abrigos y gorras de cuadros, camisa blanca, chaquetas con bolsillos gigantes… 

La zona debe su nombre a los montes Cotswold o Cotswolds y, en sus alrededores, se pueden encontrar una serie de pueblos dignos de servir de residencia al mismísimo Harry Potter como, por ejemplo, Castle Combe, Stanton o Lacock. La característica piedra de la zona así como el estilo arquitectónico y la vegetación que el clima húmedo genera, favorece a la creación de un entono único digno de disfrutar con los  cinco sentidos. 

Si ya tienes preparada la cámara de fotos para este viaje no dudes en seguir alguno de estos consejos. 

•Reserva tu vuelo a Londres o Bristol y alquila un coche para moverte por la zona con total libertad. Para evitar “disgustos” de última hora, reserva también el coche desde España. Recuerda que tendrás que conducir por la izquierda, por ello es recomendable dar un par de vueltas previamente en un sitio seguro para acostumbrarte a la conducción. 

•Elabora una ruta diaria con objetivos marcados. Así te asegurarás de visitar, al menos, X lugares por día. Aunque el viaje sea de relax no debes regresar sin haber visto la mayor cantidad de lugares, ¡no te arrepentirás! Además, los pueblos son muy pequeños, no te llevarán demasiado tiempo. 

•En las localidades más grandes podrás tomar una pinta en un tradicional pub inglés. 

•Mejor pagar con tarjeta de crédito aunque no está de más llevar algo de dinero en efectivo.

•Si ves por la calle o en los jardines, puestos con comidas típicas sin nadie que atienda, no debes olvidar pagar dejando el dinero en un sobre o en un lugar escondido. ¡Qué comunidad tan confiada!  

•Si tienes tiempo, no dudes en visitar también: Bath, Salisbury o Stonehenge. Merecerá la pena.

¡Ya solo te queda disfrutar del viaje y mantener los ojos bien abiertos!