Si, los humanos tenemos el 100% de la culpa, ya que no nos damos cuenta de la cantidad de productos de plástico que los animales marinos ingieren, ¡una auténtica barbaridad!

No por no ver la basura que se vierte diariamente al mar, debemos pensar que está limpio, ¡todo lo contrario! Cada vez está peor y la cosa no tiene indicios de mejorar, ya que cada vez consumimos más recipientes de plástico provenientes del petróleo. ¡Un auténtico horror que debemos cortar! También por nuestro bien, nosotros comemos pescado y, por tanto, comemos lo que el pescado ha comido previamente…

La realidad es, que todos los mares del planeta alcanzan altos niveles de contaminación, pero, hay zonas que son verdaderamente increíbles y ser conscientes de ello, hará que comencemos a vivir utilizando menos plástico. ¡Por el bien de las próximas generaciones!

  • La Gran isla de basura del Océano Pacífico merece una mención especial, ¡es verdaderamente alarmante! Se estima que tiene alrededor de 700.000km cuadrados. Un verdadero mini-continente que está haciendo un gran daño al ecosistema marino. Los desechos están atrapados y en constante movimiento debido a las corrientes marinas. En las zonas más profundas, la isla alcanza hasta 10km de profundidad, ¡todo plástico! Es una auténtica barbaridad y no podemos vivir de espaldas a este problema.
  • El Océano Atlántico también tiene su propia isla de basura, aunque de unas dimensiones un poco más pequeñas, es igual de preocupante. Ingenieros de todo el mundo trabajan para buscar alternativas para poner fin a estos grandes montones de basura. ¿Lo lograremos?
  • El Mar Mediterráneo, prácticamente nuestro mar, es uno de los más contaminados del mundo. Repleto de sustancias como aceites minerales, toneladas de mercurio, plomo y fosfatos junto a plásticos campan libremente por uno de los mares más cálidos del planeta.
  • El Océano Índico también tiene su propia isla desde el pasado año 2010 en el que investigadores la descubrieron.

Verdaderamente asombroso, ¡alerta roja! Nuestra salud y la de las generaciones futuras corre un grave peligro. ¡Hagamos correr la voz!