Seguro que ya estás deseando ver, o ya has visto, las últimas aventuras de Anna y Elsa en Frozen 2. El reino del hielo que ha conquistado a miles de niños y adultos, realmente existe. Si tú también estás contagiado por la “frozenmania” tu próximo viaje tiene que ser Noruega.

“Frozen” ha sido la película animada más taquillera de la historia de Disney, hasta este año, que fue desterrada este año con el reestreno de “El Rey León”. Tan arrasador ha sido el éxito de esta cinta que atrajo a Noruega una ola de entusiastas. De hecho, entre 2014 y 2017 las visitas al país crecieron en cifras que alcanzaron el 30% anual, aunque a la “frozenmania” se unieron muchos otros como la mejora de la economía global y, sobre todo, el incremento de los vuelos directos y baratos a varios destinos noruegos.

El Reino de Arendelle, estaría inspirado en el un fiordo en concreto, el de Geiranger. El Fiordo de Geiranger (o Geirangerfjord) es uno de los fiordos más espectaculares de toda Noruega, y su espectacular belleza deja sin aliento a todo aquel que lo visita. Es el más visitado del país, y uno de los más famosos de esta nación nórdica, que además fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 2005.

Si vas hasta el famoso mirador de Ørnevegen, podrás sacar las fotos más impresionantes y bonitas del fiordo. Otros buenos lugares para fotografiarlo son desde el mismo pueblo de Geiranger, al pie del fiordo, o bien navegando por él en barco, ya que hay numerosas excursiones organizadas para recorrerlo.

Para la segunda película de Frozen, en la cuales las protagonistas, se adentran más allá, hacia lo desconocido. Para sus escenarios se han inspirado en la provincia de Nordland.

Otro de los lugares que inspiraron a los creadores es el glaciar Engabreen, uno de los brazos del Svartisen. Está a tan sólo siete metros sobre el nivel del mar, y de hecho es el glaciar con menos altitud de Europa continental. Hasta resulta sorprendente lo sencillo que es llegar al hielo. Se puede recorrer en una travesía de un par de horas, la primera parte es muy sencilla y la segunda resulta algo más agreste y es necesario trepar un poco. Una vez pasado este desnivel, se alcanza el intenso azul de la lengua de hielo y que resguarda un misterioso crepitar. Aquí uno se puede imaginar en el palacio que Elsa construye con sus poderes cuando huye del Reino de Arendelle, ya que los gélidos recovecos y los pináculos son el perfecto refugio para una reina del hielo que se quiere olvidar del mundo.

En la playa de Langesanden, situada en el paralelo 67 Sur, se encuentra en plena Antártida”. Y lo que propicia que este lugar no sea un páramo totalmente congelado es la corriente del golfo de México. El microclima favorece que en la isla de Sandhornøya haya montañas, árboles, casitas de madera…

Para los samis, los originarios de esta región, la aurora boreal es “la luz que se puede oír”, para los vikingos, era el puente que cruzaban los dioses para ver a los mortales. En el mundo Frozen son los trolls quienes la invocan. En realidad, la aurora boreal son una serie de partículas solares cargadas que chocan con el campo magnético de la Tierra. Pero cuando desde esta playa, comienzas a vislumbrar la luminiscencia verde en el cielo, parece sacado realmente de una película.

Todo en Frozen se asemeja a Noruega, el vestuario de los personajes está inspirado en los trajes típicos noruegos, las casitas del reino recuerdan a la zona de Brygge de Bergen, y los trolls, son personajes típicos del país. Además, los renos son muy apreciados en este país, y de ellos aprovechan absolutamente todo.

Ten en cuenta que todos estos elementos no se dan en el mismo lugar ni podrás verlas en el período del año. Las Auroras Boreales se pueden observar durante el invierno en el Norte del país, y el fiordo de Geiranger y Bergen se encuentran en el sur.

Así que si quiere descubrir el reino de Elsa, ya sabes, pon rumbo a Noruega.