Jerusalén fue el lugar en el que vivió y murió Jesucristo, convirtiéndola en el lugar más importante del mundo para toda la Cristiandad pero, ¿qué ritos llevan a cabo en Pascua? ¿Se realizan procesiones con saetas y mantilla negra como en España? Algunos actos coinciden pero otros no, os contamos algunas de las curiosidades de la Semana Santa en Jerusalén.

  • Domingo de Ramos: se realiza una procesión multitudinaria con palmas y ramos de olivo, al igual que en la mayoría de localidades de España. Se trata de representar el momento en el que Jesucristo entró a Jerusalén.

Hasta el jueves siguiente, Jueves Santo, no tiene lugar ninguna celebración más. Esto si es diferente a España cuyas poblaciones más grandes llegan a tener más de una procesión al día durante toda la semana: Cuenca, Zamora, Málaga o Sevilla salen a la calle (si las lluvias no lo impiden) cada día para ver procesiones únicas entre torrija y torrija. ¡Esto es España!

Volvamos a Tierra Santa…

  • Jueves Santo: eucaristía matinal en el Santo Sepulcro y peregrinación al Cenáculo de los Franciscanos pasado el mediodía. Llegada la noche, peregrinos llegados de todo el mundo velan una hora de meditación en el Huerto de Getsemaní y comienza la procesión hacia la iglesia de San Pedro en Gallicantu. Lugar donde se cree que Jesús pasó la noche tras ser arrestado.
  • Viernes Santo: Pasíon del Señor y Crucifixión en el Calvario representada a través de diferentes proecesiones hasta que, llegada la tarde, llega el “Santo Entierro” en la Iglesia del Santo Sepulcro
  • Sábado Santo: se celebran diferentes oficios religiosos. En España, no suele realizarse nada ya que es considerado como un día de luto y tristeza. En granada sale Santa María de la Alhambra, una de las favoritas de su Semana Santa.
  • Domingo de Resurrección: ¡es un día de celebración y alegría! Procesión hasta la Iglesia del Santo Sepulcro y diferentes celebraciones y misas. Como veis, dicha iglesia es el punto neurálgico de la Semana Santa en Jerusalén.

Creamos en el Catolicismo o no, debe ser un viaje para no olvidar jamás, ¡una experiencia única! Hay quien dice que es el viaje perfecto para realizar solo, eso sí, con las espaldas bien cubiertas.