A decir verdad, es una muy buena forma de animar a la población a abrigarse y salir a la calle durante los fríos días de diciembre para disfrutar y contagiarse del ambiente navideño. No podemos olvidar, la gran fuente de riqueza que puede llegar a ser para una ciudad que una iniciativa de este tipo adquiera fama y reconocimiento a través del boca oído y los medios de comunicación. ¡Todo son beneficios! 

Hoy os hablamos del mercado navideño de Alcalá de Henares, cuna de Cervantes y una de las cuatro ciudades declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO de la Comunidad de Madrid. Aunque la cuidad no necesita presentaciones, apuntamos algunos consejos que os vendrán bien si decidís visitar el mercado durante estos días.

En primer lugar, cabe diferenciar entre dos localizaciones:

  • La primera es la más grande, “Alcalá, ciudad de la Navidad”, abierta desde el 17 de noviembre. En ella se podrán encontrar multitud de puestos artesanales así como una gran noria o pista de patinaje sobre hielo para que pequeños y mayores lo pasen en grande. 
  • En segundo lugar, la zona con más encanto se inaugura el jueves 1 de diciembre junto al encendido de las luces y pregón oficial. El mercado, al igual que el Mercado Medieval Cervantino que se celebra cada año en el mes de octubre,  se establece en la Plaza de Cervantes (el contexto ya lo dice todo). 
  • Además, durante todo el mes se podrán disfrutar de actividades de todo tipo, desde concursos y la Feria del Libro de la Navidad hasta conciertos, comedias y pasacalles. Puedes ver el programa oficial de actos pinchando AQUÍ
  • Si vas a realizar una escapada a esta maravillosa ciudad te recomendamos que lo hagas en transporte público. Siempre puedes viajar a Madrid y desde ahí estarás a 20 minutos en cercanías. De esta forma te olvidarás de estar buscando o pagando aparcamiento. 

La plaza es epicentro de la vida de Alcalá de Henares, porque, aunque supera los 200.000 habitantes, el carácter de sus vecinos sigue siendo el de aquel pueblo señorial cuya vida tenía lugar en la plaza mayor y sus alrededores.

¿Quién se resiste a tomar un chocolate y comprar alguna figura para el Belén?