Este año se nos ha ocurrido una idea, los españoles cada vez viajamos más en el mes de diciembre para disfrutar del ambiente navideño de otros pañises. ¿Qué tal si el próximo diciembre llevamos nuestra carta a los Reyes Magos en persona? Sino, al menos intentaremos poder conocerles y descubrir su ambiente, ¿dónde viven? ¿Qué comen? ¿Cómo son los camellos en su hábitat natural?

Os proponemos tres viajes inspirados en el imaginario oriental más puro, ¡el hogar de los Reyes Magos de Oriente! Por estos países pasan casa año, ¿llegaremos a verlos?

  • Israel: Jerusalén debería ser el primer destino a tener en cuenta por su tradición. Uno de los lugares más visitados de todo el mundo ya que hay espacio tanto para el Cristianismo como para el Judaísmo y el Islam. ¡Hay cabida para las tres principales religiones del planeta! Visitar el Templo de Jerusalén y, en especial, el Muro de las Lamentaciones, ha de ser una experiencia inolvidable y única que seguro nos marcará. 10km al sur de Jerusalén se encuentra Belén, lugar en el que empezó todo, ya en Palestina. Ahora bien, nuestra recomendación es que el viaje sea organizado y siempre vayáis acompañados de guías y personal que conozca bien la zona. No tiene por qué pasar nada pero el idioma y la situación política y social pueden convertirse en impedimento para disfrutar como deberíamos…
  • Jordania: pura magia. Quien visita este país viene deslumbrado. Petra, una auténtica maravilla. Capital del antiguo reino nabateo, esta ciudad construida sobre la tierra y la piedra te dejará asombrado. ¡Mucho más si eres amante de la fotografía! Dicen que se respira magia y que no puede explicarse lo que se siente en ese lugar, ¡qué maravilla!
  • Estambul: ¿qué tal una ruta de ciudades por Turkia? Empecemos por Estambul. Su gastronomía, la majestuosidad de sus edificios, sus mercados, sus joyas y su artesanía harán que nunca olvidemos este lugar. ¡La puerta hacia Europa!

Seguro que los Reyes Magos también aprovechan para adquirir sus regalos en estas ciudades… Esperamos que tengan contratado un buen seguro de viaje no vaya a ser que los cacos de Oriente Medio intenten robar la carga de los camellos… ¡Qué disgusto!