Tener una despensa independiente de la cocina cada vez se ve menos, pero… ¡qué osadía! Posiblemente sea la habitación (mini) más útil de toda la casa… El espacio y el siglo XXI nos han obligado a buscarnos las mañas y conformarnos con el almacenaje de la cocina. ¡ni más ni menos!

Pongamos un supuesto, familia al uso, dos adultos, dos niños y una cocina, ¿cómo lo hacemos? Es cuestión de organización e ingenio, ¡que no cunda el pánico!

Algunos de los trucos que podemos llevar a cabo son:

  • Olvidar la mentalidad de nuestras abuelas, gracias al Dios que sea, no hemos vivido una guerra y, de momento, no hay previsiones de otra. ¡No compremos entonces vista a 5 años! Ahora tenemos comercios siempre cerca (o Internet) y podemos hacer la compra más a menudo, ¡compremos lo indispensable! Por ejemplo, para pasar una semana.
  • Para ello necesitamos apuntar todo aquello que se nos agota en la lista de la compra y tener un día fijo a la semana para hacerla. ¡Vivan las listas de la compra!
  • Pd. Permítete algún que otro capri8cho, ¡te lo mereces!
  • Organiza los espacios y divídelos. Por ejemplo, uno para pastas, arroces y legumbres. Trata de tener recipientes de cristal o plástico, de esta forma todo estará ordenado (a parte de quedar muy decorativo) y así reciclas todos los paquetes. Pd. Si los compras al peso será mucho mejor para el medio ambiente.
  • Pon cartelitos a todo, sobre todo al principio, así todos los miembros de la familia aprenderéis a localizar el tipo de producto que estáis buscando. Una vez lo tengáis más que aprendido los podrás quitar.

Con la cocina llena de cosas, uno de nuestros miedos más terroríficos es el de los incendios. Por ello, a parte de una buena organización, debemos tener un buen seguro de hogar que nos proteja ante cualquier altercado. ¡Las cosas no pasan hasta que pasan!