Hoy en día, en si buscamos materias primas de la zona de alta calidad, nos damos cuenta de que todo está fusionado y podemos estar tomando el mejor vino gallego sentados en una terraza de Cuenca. Por ello, vamos a dejar claro de dónde provienen estos platos tan típicos y porqué debemos visitar esta maravillosa tierra para degustarlos, nunca mejor dicho, ¡in situ!

  • Pulpo á feira o pulpo a la gallega de toda la vida: primero se debe “asustar el pulpo” y posteriormente, tras cocerse durante 40 o 50 minutos se corta con unas tijeras en pequeños trozos de aproximadamente 1cm de grosor. Se sirve en la típica tabla redonda de madera con una cama de patata cocida y pimentón. ¡La tapa perfecta!
  • Lacón con grelos: se trata de un guiso típico de los meses de invierno elaborado con lacón en salazón, chorizo, patatas y grelos. ¿Frío? ¡Esto sí que es entrar en calor!
  • Pote o caldo gallego: también se elabora con grelos y se le añaden alubias blancas, unto, tocino, espinazo… Como veis, se trata de un guiso un tanto más “copioso” que el anterior. Digno de una buena siesta de domingo invernal.
  • Mariscos, obviamente… Nada más que alegar. Los que sean y cuando sean.
  • Ternera gallega: autóctona y de una calidad excelente. Puede degustarse en todos los cortes: solomillo, entrecot, churrasco… ¡Qué hambre! Un poquito de escamas de sal y… comenzamos a salivar.

Por último, no podemos olvidar algunos de sus maridajes como el buen vino del que los gallegos presumen. Ribeiro, Valdeorras, Ribeira Sacra y Monterrei son las denominaciones de origen de la provincia de Ourense.

¡Ya estamos pensando en nuestra siguiente escapada!