Entre los propósitos de los primeros meses del año es ponerse en forma. El problema es que los gimnasios tienen unos precios y unos horarios, que en ocasiones, no se adecuan a nuestras posibilidades. Pero no hay que desesperar; existen alternativas al gimnasio económicas y cómodas para poder hacer ejercicio a lo largo del año.

  • Salir a correr: la calle está siempre ahí. Es un deporte relativamente barato, no hay que ceñirse a ningún horario y se amolda la intensidad a las características de cada uno. Lo ideal es comenzar andando y, poco a poco, ir progresando; intentar hacer mucho al principio puede desmotivar y fatigar en exceso, con el peligro de abandono que ello conlleva.
  • Bailar: además de ser divertido, es una forma estupenda de quemar calorías y de ganar movilidad en todas las articulaciones. Existen clases particulares o grupales, pero pueden ser algo caras. Una alternativa más barata, es hacerlo desde casa, con vídeos tutoriales con diferentes tipos de bailes (en Internet hay muchos).
  • Crear un pequeño gimnasio en casa: bastará una esterilla y una conexión a Internet para poder convertir el salón en una pequeña sala de gimnasia. También, en esta ocasión, se pueden obtener vídeos con rutinas de ejercicio; simplemente bastará con buscar la parte del cuerpo que quieras ejercitar.
  • Subir escaleras: Para ponerse en forma lo primero que tenemos que hacer es cambiar los hábitos. Así que empezar por subir las escaleras en vez de coger el ascensor es una buena forma de comenzar a cumplir nuestros propósitos y convertir una rutina diaria en una de las mejores alternativas al gimnasio. Será duro al principio, pero después las subirás sin darte cuenta.

Si quieres mantenerte en forma sin grandes esfuerzos económicos no dudes en recurrir a alguna de estas alternativas al gimnasio y cumple tu promesa de cuidarte este año.