Si hacemos un análisis de las dietas milagro, enseguida podemos comprobar como todas ellas tienen dos consecuencias comunes: la promoción y venta de sus productos de adelgazamiento y el conocido como efecto rebote (la rápida recuperación del peso perdido acompañada de problemas de salud).

El culto al cuerpo, la influencia de la publicidad y la obsesión por la pérdida de peso, sobre todo desde mediados del S XX, han hecho que proliferen y aparezcan multitud de dietas “milagrosas”.

Su gran atractivo consiste en la pérdida rápida de peso. Pero tienen grandes inconvenientes.

Al hacer un análisis de las dietas milagro, encontramos varios inconvenientes:

  • La mayoría no cubren las necesidades nutricionales básicas que cualquier persona necesita para mantenerse saludable.
  • Aunque se pierde peso de forma rápida, una vez que se deja de hacer la dieta, no sólo se vuelve a recuperar el peso con la misma rapidez que se perdió, sino que es posible que éste, incluso, aumente.
  • Son dietas hipocalóricas, por lo que el cuerpo debe recurrir a sus reservas para funcionar. Pero también producen un desequilibrio de los nutrientes necesarios para el organismo.
  • Ningún nutricionista especializado te recomendará una dieta milagrosa. Todos coincidirán en asegurar que los milagros, en cuanto a la búsqueda del adelgazamiento, no existen. No se puede adelgazar rápidamente y sin realizar grandes esfuerzos.

Lo cierto es que, si te fijas, detrás de la promoción de las dietas milagro suelen estar empresas particulares o caras conocidas que lo que hacen es generar negocio.

Si te paras a hacer un análisis de las dietas milagro, podrás comprobar cómo todas responden a pautas e ideas erróneas y falsas sobre modos de alimentarse.

Si quieres perder peso de forma saludable, acude a un especialista serio y titulado, el cual te recomendará una dieta equilibrada que deberás compaginar con la práctica de ejercicio físico.

El nutricionista, mejor que nadie, sabrá hacer un correcto análisis de las dieta milagro y te hará comprender que la mayoría de ellas carecen de una base científica válida.

No juegues con tu salud y no te aventures a realizar una dieta milagro por tu cuenta. Consulta con un profesional.