Dar el pecho es uno de los actos más naturales y primigenios del ser humano, ¡pura supervivencia!

Por tanto, muy malo no debe ser para la salud, ¡todo lo contrario! Siempre y cuando no conlleve problema alguno para la salud de las madres, dar el pecho es muy saludable y recomendable para ambos.

Entre los múltiples beneficios de dar el pecho para el recién nacido podemos destacar:

  • La leche materna es muy rica en proteínas, ¡justo lo que el bebé necesita! Seguramente habrás oído hablar del “calostro” pues, digamos es la primera leche que sale, algo más grasienta y amarillenta. ¡Muy rica en nutrientes y anticuerpos!
  • Favorece el desarrollo del sistema inmunológico gracias a una sustancia llamada inmunoglobulina. Esta tiene como objetivo formar una capa proyectora en órganos como intestinos, mucosas, nariz o garganta. Las partes más proclives a sufrir infecciones. ¡Somos verdaderas máquinas perfectas!
  • La leche materna también ayuda a eliminar el exceso de bilirrubina del bebé a través de las heces, evitando así que aparezcan problemas de icteria, muy comunes en los recién nacidos.
  • Es muy fácil de digerir provocando un efecto laxante. Así el bebé tendrá facilidad para comenzar a expulsar los primeros desechos y prepararse para la vida fuera de la tripa de mamá.
  • ¿Sabías que la composición de la leche materna cambia a medida que va creciendo el bebé? De esta forma se va adaptando a las nuevas necesidades conforme crece. ¡Otra prueba más de nuestra perfección!
  • Esos cambios van adaptando el paladar del bebé y preparándolo para comenzar a probar nuevos sabores.
  • Disminuye el riesgo de padecer problemas de obesidad a lo largo de su vida.
  • Vínculo sentimental. ¡Algo inexplicable!

Para tener más protegida la salud de tu bebé y la tuya misma, no dudes en contratar un seguro de salud que os proteja a los dos, incluso antes de tu embarazo. Por una vida tranquila y feliz, ¡enhorabuena!