Podríamos asegurar que el teléfono móvil ha sido el elemento estrella que ha cambiado costumbres y modos de comunicarnos.

Pero la dependencia a estos dispositivos está llegando a ser tal, que cada vez más españoles padecen nomofobia, o lo que es lo mismo, miedo a estar sin el teléfono móvil.

La nomofobia ya se está empezando a considerar como una de las ansiedades más sufridas por las personas en el siglo XXI. Creemos necesitar tanto el estar conectados constantemente a través del teléfono, que incluso chatear con el móvil al volante se ha convertido, por desgracia, en un acto cotidiano que vemos cada día.

La nomofobia responde, en realidad, a un miedo irracional derivado de un uso masificado y exagerado de los dispositivos móviles (España es el país de la Unión Europea que más los utiliza).

Diversos estudios han constatado que casi 8 de cada 10 españoles han admitido no poder pasar un día tranquilo sin su teléfono móvil cerca de ellos.

El peligro el uso incontrolado del teléfono ha obligado, incluso, a que en zonas de España, como por ejemplo ha ocurrido en Elche, se creen inventos orientados a evitar accidentes entre los peatones. Así, un semáforo para adictos al móvil, ya existe en esta localidad. El objetivo, evitar accidentes de peatones que caminan o cruzan distraídos una calle, por estar atentos a la pantalla de su móvil

La nomofobia suele hacer sentir ansiedad, nerviosismo, sensación de inseguridad y crispación a quien la padece, y suele estar relacionada con cierta falta de autoestima y de necesidad de atención constante con otros usuarios de este tipo de dispositivos. Sentir que estamos hiperconectados en todo momento con el mundo, aplaca sentimientos como el de la soledad. Paradójicamente, la interactuación entre las personas se da, en estos tiempos, de la manera menos social que existe, agachando la cabeza para leer una pantalla en vez de hablar con alguien mientras le miramos a los ojos.

El uso responsable de cualquier servicio es algo que sólo depende de nosotros. No podemos poner nuestra salud en juego por usar de manera incorrecta los teléfonos móviles. Contratar un seguro de salud te podrá resultar muy útil para sentirte asistido cuando más lo necesites, pero no podrá ayudarte a evitar las nefastas consecuencias del mal uso de dispositivos como los móviles.