El trabajo es un entorno en el que, queramos o no, debemos mantenernos alertas y con los cinco sentidos atentos en todo momento. El estrés y el cansancio tras la jornada laboral son inevitables. Así que, nunca está de más conocer cinco maneras de relajarse en casa después del trabajo.

1. En la medida de lo posible, si tus circunstancias te lo permiten, túmbate 10 o 15 minutos sin hacer absolutamente nada. Tan sólo descansa tu cuerpo y tu cabeza. Procura no pensar en nada. Deja la mente en blanco y relaja todo el cuerpo. De esta forma, liberarás el estrés acumulado en el trabajo y podrás comenzar con las tareas de la casa de una forma mucho más tranquila.

2. Una ducha y ropa cómoda te permitirán vivir las cosas de otra forma. Una ducha caliente es una de las mejores maneras de relajarse en casa, sobre todo después del trabajo. Si puedes permitirte el lujo de un baño en bañera con espuma, sales y velas, mejor que mejor. Después, ponte ropa limpia y cómoda y ya verás cómo, las tareas que tengas que realizar en casa (hacer comida, cuidar de los niños, limpiar, etc.), las afrontarás con más tranquilidad y energía positiva.

3. Si trabajas media jornada laboral, seguramente, comerás en casa. Si es tu caso, puedes echarte una siesta de 20 minutos después de comer. La siesta es una forma de relajarse y descansar muy típica de nuestro país. Muchas empresas, de hecho, conscientes del poder curativo de una buena siesta, ya están implantado espacios en sus lugares de trabajo, destinados a que los empleados echen una pequeña siesta después de comer. Y es que está demostrado que el rendimiento aumenta.

4. Haz algo que te guste: ejercicio, leer, cantar, pintar, cuidar las plantas, etc. Cualquier actividad que sea de tu agrado te relajará.

5. Juega con tus hijos: los niños tienen una actitud positiva ante la vida, libre de preocupaciones. Una de las cinco maneras de relajarse en casa después del trabajo es jugar y pasar tiempo con ellos. Te contagiarán su alegría y despreocupación aunque sea por un rato.