Con la primavera, llegan los cambios: temperaturas más altas, más horas de sol… y la conocida astenia primaveral. Nuestro organismo se ve tremendamente alterado, con cambios en nuestros biorritmos y estados de ánimo, que van desde la exultante alegría de unos, al cansancio y tristeza de otros.

Y, todo ello, porque en función de la luz que entre a través de nuestra retina producimos más o menos hormonas y neurotransmisores fundamentales en el sueño (melatonina) o la vitalidad (serotonina).

Para aquellos que en estos días sufren los efectos más negativos de la astenia primaveral existen algunas recomendaciones, que les hará el cambio de estación más llevadero:

  • Sigue una dieta sana. Una dieta rica en frutas y verduras sirve para levantar el ánimo.
  • Bebe mucha agua. Mantente bien hidratado, bebe al menos dos litros de agua al día.
  • Toma suplementos. Toma algún complemento enriquecido con vitaminas y aminoácidos o revitalizantes naturales como jalea real, polen, ginseng, guaraná o hipérico.
  • Haz actividad al aire. Practica alguna actividad al aire libre para recargar las pilas, como pasear, correr, patinar o montar en bici.
  • Duerme bien. Por la noche haz cenas ligeras para dormir bien. Con el cambio de hora es importante hacer un plan reparador de sueño: acuéstate todos los días a la misma hora y pronto para descansar ocho horas y aprovechar las horas de luz del día. Regularás tu reloj interno y te sentirás mucho mejor.