Cuando nos depilamos la piel sufre agresiones independientemente del método que utilicemos para ello. Y aunque tomemos toda clase de precauciones es inevitable que dañemos la dermis por eso al finalizar siempre debemos repararla.

Después de utilizar la cuchilla, la cera, la máquina eléctrica o el láser, es normal que la piel quede más reseca, irritada, enrojecida e incluso dolorida. De hecho, nuestra dermis estará más sensible después de este proceso y si la exponemos al sol enseguida pueden aparecer manchas.

Hay zonas de nuestro cuerpo que son especialmente más sensibles como el rostro, las ingles y las axilas y debemos tener mayor cuidado con ellas.

Además, cada técnica de depilación requiere unos cuidados específicos después de realizarla para que la piel no sufra, y se regenere adecuadamente. De este modo conseguiremos que siempre luzca sana y bonita.

Si quieres saber que cuidados tienes que dedicar a tu piel en función de la técnica de depilación, te lo contamos a continuación.

Depilación con rasurado

La depilación por rasurado puede hacerse con cuchilla o cremas depilatorias. Se denomina así porque ambas técnicas cortan el vello de manera superficial, y aunque es la más rápida también es la menos duradera.

Quizás pensabas lo contrario pero la depilación con cuchilla protege más la piel que si utilizas gel o espuma de afeitar para rasurarte. En el mercado puedes encontrar cuchillas que incluyen agentes hidratantes que ayudan a que se deslice mejor y lograr eliminar el vello de forma más eficaz además de evitar pequeños cortes.

Por otro lado, las cremas depilatorias resultan muy cómodas, pero como contrapunto te diremos que tienen componentes químicos que degradan la queratina del pelo hasta deshacerla y pueden ser irritantes. Por este motivo es muy importante que no sobrepases el tiempo de aplicación para no dañar la piel.

Después del rasurado, limpia la piel con agua para eliminar los restos de producto y sécala de forma suave, sin frotar. Esto es importante para evitar la irritar la dermis que en ese momento estará muy sensible. A continuación, hidrátate.

Ten en cuenta que cuando pasas la cuchilla, no solo retiras el vello también las células muertas de la piel y como consecuencia puede quedar más reseca e irritada, por lo que necesitarás una mayor hidratación con crema o bien aceites naturales. Es posible que tengas que aplicarte productos un par de veces al día.

Depilación con cera

Esta clase de depilación elimina el vello de raíz, y deja el poro abierto por lo que debes reforzar los cuidados de la piel. Es recomendable que uses un truquillo propio de una esteticista profesional y después del tirón presiones suavemente la zona depilada con la palma de las manos para calmar la piel.

Cuando acabes, utiliza una toallita post-depilación que puede venir junto al envase de cera y si no tienes puede utilizar un disco de algodón empapado con agua micelar para eliminar los restos de productos que puedan quedar adheridos.

Otro truco es refrescar la zona depilada con agua fría para aliviar las molestias y cerrar los poros. Después aplícate un gel de áloe vera, aceite de almendras o crema con manteca de karité para calmar las posibles irritaciones.

Procura no llevar ropa ajustada sobre la zona depilada y no hagas deporte después de la depilación, porque el sudor puede irritar la piel que después de depilarte está más sensible.

Se recomienda no tomar el sol en las zonas depiladas los dos días posteriores a la depilación. El motivo es que la piel está más sensible y los rayos UV pueden llegar a oscurecerla de forma permanente. También es aconsejable evitar los peelings y los cosméticos que lleven alcohol, como colonias y desodorantes.

Depilación con maquinilla

Esta técnica también arranca el pelo de raíz, pero al retirar el vello uno a uno, la piel puede quedar algo dolorida e irritada, por lo que es recomendable echarse agua fría en la zona sensibilizada para aliviarla.

Para acabar refresca y suaviza la piel aplicando una crema o aceite hidratante que incluya algún activo como el áloe vera, la avena o la manzanilla, que tienen propiedades calmantes y relajantes y te ayudarán a aliviar las molestias.

Depilación por fotodepilación

La fotodepilación es el método más eficaz y duradero. Tanto el láser como la luz pulsada intensa (IPL), producen pequeñas lesiones en el folículo piloso y lo destruyen.

Después de cada sesión la piel queda algo dolorida y sensible, por lo que necesita cuidados extra y hacer una reparación profunda. Desde la Academia Española de Dermatología y Venereología se recomiendan unas pautas para cuidar la después de la fotodepilación:

  • Aplicar gel de áloe vera o aceite de argán, 3 veces al día los 3 o 4 días posteriores, o en su defecto una crema hidratante no comedogénica.
  • No tomar el sol en los 7 días posteriores y, si lo haces, siempre usando un fotoprotector factor 50 resistente al agua.
  • Evita saunas, baños calientes y llevar ropas ceñidas.
  • No apliques maquillaje en las zonas fotodepiladas en 24 horas.

Es importante que sepas que siempre existe un pequeño riesgo de que se produzca alguna quemadura con el láser, por eso es importante que lo haga un profesional cualificado.

Si sufrieras alguna quemadura puedes aplicar sobre la piel paños fríos para aliviar las molestias y una crema con hidrocortisona 2 veces al día, durante 4-5 días. Y no debe darte el sol en la zona afectada.

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