Montar en bicicleta es uno de los deportes que aprendemos de pequeños como aprender a nadar. Es uno de los ejercicios más saludables y completos, y además sostenibles.

Este deporte es apto para prácticamente todo el mundo y se puede practicar, aunque no se tenga una excelente forma física. Lo bueno de montar en bicicleta es que sirve para múltiples fines:

  • es respetuoso con las articulaciones
  • se puede hacer a cualquier edad
  • Se practica tanto de forma individual como colectiva  
  • es factible para pasear 
  • como medio de transporte para ir a trabajar
  • salir de excursión
  • incluso para entrenar de manera más exigente.

Pero, aunque es un deporte muy seguro, que ayuda a cuidar de nuestra salud y está recomendado a cualquier edad, no carece de riesgos, ya que pueden darse ciertos inconvenientes que pueden resolverse con previsión y sabiendo una serie consejos que pueden ayudarte a disfrutar de montar en bici.

Usa un sillín adecuado

Aunque te parezca una tontería, escoger un buen sillín puede ayudarnos a evitar molestias y lesiones.

Para empezar ayuda a tus rodillas. Aunque sea un deporte de menor impacto que correr, el cual los que lo practican suelen acusar problemas de rodilla, también lo padecen los ciclistas. Esta dificultad puede venir derivada de no regular correctamente la altura del sillín. La posición correcta es que este quede a la altura de la zona superior de la cadera cuando estamos de pie en el suelo, de esta forma, cuando estemos en movimiento, al pedalear, se pueda estirar la pierna completamente sin perder contacto con el pedal.

Uno de los errores que se suele cometer es colocar el sillín demasiado bajo para poder apoyar rápidamente el pie en el suelo en caso de perder el equilibrio. El inconveniente de hacer esto es que acaba por dañar las rodillas y acortando el psoas –que es el músculo que se encuentra en la parte superior del muslo, recorre la cavidad abdominal y une el tren superior y el inferior de nuestro cuerpo-. Si se produce este acortamiento puede ser el causante de lumbalgias y tendinitis bastante dolorosas.

Asimismo, el sillín tiene que tener una consistencia firme, pero a la vez debe ser confortable. Por si no lo sabías, existen sillines específicos diseñados para respetar la anatomía masculina y femenina. Los que están destinados para los hombres suelen ser más estrechos, e incluyen una cavidad central para reducir la presión sobre la próstata. Los que están diseñados para las mujeres son más grandes y anchos para estar más alineados con la forma natural de la pelvis femenina.

La importancia de la postura

Cuando montamos en bici es importante mantener una postura correcta, cómoda para evitar las lesiones. Para empezar, debes elegir correctamente la talla de la bicicleta. Si, las bicicletas también tienen tallas. Si no sabes cuál es la adecuada para ti puedes dejarte asesorar por un profesional en la tienda donde adquieras el producto, pero hay una forma de calcular el cuadro nosotros mismos: tomando la medida desde el suelo a nuestro periné multiplicado por 0,66.

Es mejor elegir un cuadro una talla más pequeña que es más fácil de adaptar un cuadro pequeño que uno grande.

Otra parte importante es la altura del manillar. Si está demasiado bajo nos puede provocar dolores en el cuello, espalda y manos. Es bastante habitual ver manillares demasiado bajos, porque la gente trata de imitar la imagen de los corredores profesionales en los que prima la aerodinámica frente a la comodidad. Sin embargo, para los no profesionales es importante la comodidad y por tanto la diferencia de altura entre sillín y manillar debe estar entre 6 y 10 cm.

Cuando vayamos a montar en bici debemos sentarnos sobre el sillín de forma natural y pedalear sin forzar. El sillín debe estar colocado perpendicular al suelo que te puedas sentar en la parte central sin molestias. Además, los isquiones, que son los huesos de la pelvis sobre los que nos sentamos, han de quedar en la parte más ancha del sillín para lograr un mejor apoyo.

Cuando montemos en bici debemos ir cómodos incluso al principio de comenzar a practicarlo, y no te preocupes si tienes molestias porque es normal que la falta de costumbre sobre el sillín nos provoque dolor en los isquiones, pero deben desaparecer progresivamente. Para poder mejorar la postura, se recomienda activar al abdomen durante el pedaleo para no sobrecargar la espalda.

Escoge la ropa correcta

Si montas en bici de forma esporádica o por diversión no es necesario que lleves un atuendo específico, pero si debes tener cuidado con que las faldas y vestidos largos, así como las perneras de los pantalones anchos, ya que podrían enredarse en los pedales o en los radios de las ruedas y causarte una caída.

Pero si tu intención es hacer ciclismo con regularidad como una forma de hacer ejercicio más intensamente, es importante que te hagas con un culotte que lleve un acolchamiento. Este debe ser adecuado y estar ubicado en la zona que va a estar en contacto con el sillín para amortiguar la presión sobre la zona urogenital.

En cuanto a la ropa que utilices debe ser ajustada, sin pliegues ni costuras en la zona pélvica o genital y transpirable para evitar rozaduras, abrasiones o maceraciones de la piel.

Una recomendación para aquellos que se sometan a sesiones duras de entrenamiento a nivel profesional: impregnar la zona de las ingles y la cara interna de los muslos con vaselina neutra para lubricar el área y minimizar los efectos del roce y la presión.

Si utilizas ropa interior bajo el culotte, las prendas serán ajustadas que no opriman, sin costuras y preferiblemente de algodón 100 %. Tampoco es conviene depilar la zona genital justo antes de montar en bicicleta, ya que la zona está más sensible después de este tratamiento.

Tampoco te olvides del casco. Este elemento es fundamental y te protege de las lesiones más graves e incluso puede salvarte la vida en caso de tener un accidente.

Y si dudas, sobre si necesitas tener un seguro para bicicletas, te refrescamos la memoria en este post