Reducir el consumo de plástico cada vez se hace más imprescindible para la sostenibilidad del planeta y, también, para proteger nuestra salud. Esto sucede porque los peces ingieren una gran cantidad de plástico que de esta manera pasa a formar parte de la cadena alimentaria.

El plástico se ha hecho un elemento muy popular en nuestras vidas porque es barato, ligero, útil, versátil y fácil de limpiar. Sin embargo, este material comienza a ser un grave problema ecológico. Según un informe publicado por una ONG dedicada a la conservación del medio ambiente, en los últimos 10 años hemos fabricado más cantidad que en toda la historia de la humanidad y para 2020 se espera que supere en un 900% al producido en 1980.

El problema de este exceso de producción de plástico, es que generamos toneladas de basura que tardan años en degradarse y que acaban en los mares y océanos. El océano Pacífico es el más perjudicado, donde flota una isla de basura que, según un estudio publicado en la revista Nature, tiene casi tres veces la superficie de Francia.

Nuestros mares reciben cada año 8 toneladas de plástico. Y este, cuando se descompone, se convierte en microplásticos. Este material suele tener ya unos 5 mm o menos y es invisible para el ojo humano.

El inconveniente es que los peces acaban por ingerirlo. Lo alarmante es que ya se han encontrado microplásticos en el pescado que compramos en el supermercado. El problema es que este material contiene disruptores endocrinos, que pueden acabar alterando nuestro sistema hormonal.

Reciclar es necesario, pero comienza a no ser suficiente. Por eso en los últimos años se está desarrollando una tendencia para evitar el consumo masivo de plástico y sustituirlo por otros productos biodegradables y que cuidan el medio ambiente.

Para evitar este consumo excesivo de plásticos tan presentes en nuestro día a día podemos empezar por pequeños gestos que ayudarán a reducir el uso de este material. Te mostramos algunos sencillos consejos que puedes hacer en casa fácilmente.

Ideas para vivir sin plástico

Lleva tus propias bolsas a la compra

Si bien este es uno de los hábitos que más hemos cambiado en los últimos años aún nos queda camino por recorrer. Puedes llevar tus propias bolsas de rafia, si vas en coche puedes dejarlas en el maletero para tenerlas siempre a mano. Si vas andando o en bici, puedes llevar bolsas de tela que puedes guardar en un bolso o en una mochila, que apenas ocupan espacio y no pesan. También puedes llevar tu carrito a la compra para llevar los productos.

Evita el papel film

Si tienes alimentos en la nevera a medias, y una solución para evitar su oxidación es ponerlos boca abajo en un plato. También se están comercializando tapas” elásticas echas a partir de cera de abeja que son reutilizables y se ajustan a todo tipo de superficies.

Sustituye el agua mineral por la purificada.

El agua mineral viene embotellada en la mayoría de los casos en botellas de plástico. Para evitar este despilfarro puedes purificar el agua del grifo con carbón activo. Este material absorbe las sustancias tóxicas y la cal del agua, purificándola. Eso sí, una vez pones un trozo de este material en una jarra, debes dejar pasar ocho horas para que complete su función.

Pásate al granel

Cuando vayas a la compra puedes evitar el consumo de plásticos comprando productos a granel que puedes guardar en bolsas de otro tipo. Lo mismo pasa si compras la fruta en una frutería de barrio, ya que lo que compras allí no está empaquetado y evitas procesar un montón de plástico.

Cambia tu cepillo de dientes

Este es un producto que cada pocos meses tenemos que renovar y que en su mayoría están hechos de plástico. Puedes sustituirlos por otros con el mango de madera o bambú.

Vuelve a las pastillas de jabón

Las pastillas de jabón naturales también hidratan en profundidad y no vienen envueltas en envases de plástico. Además, hoy en día tenemos una gran variedad de ellas disponibles en el mercado que nos permite encontrar las más adecuadas a cada tipo de piel.

Usa cerillas

Los mecheros están hechos en su mayoría de plásticos. Si en casa tienes fogones de gas, lo mejor es que te pases a las cerillas, que si son biodegradables.

Pásate al tupper de cristal

Además de ser bastante más saludables para nuestro cuerpo también lo son para nuestra salud. Ya que someter al plástico a altas temperaturas constantemente acaba por desprender sustancias nocivas para nuestra salud en los alimentos que vamos a ingerir. El cristal es mucho más seguro y duradero.