En época de calor es cuando solemos preocuparnos más por protegernos del sol en verano y cuidar nuestra piel de los rayos demasiado incisivos.

Pero existe un problema de la piel que nada tiene que ver con haber tomado más o menos sol. Se trata de un problema que suele aparecer durante la infancia y que suele ser crónico. Hablamos de la piel atópica.

Existen casos de piel atópica padecida durante la infancia que no se desarrollan en la etapa de adulto. Pero puede ocurrir que tras años sin aparecer el problema, un día se presente sin más, después de años. Nunca se puede saber con certeza si el problema de la piel atópica en un paciente será crónico o no.

Las personas que sufren este problema poseen una piel demasiado sensible y pueden padecer episodios de picor y sarpullido que serán más o menos intensos dependiendo de factores como la hidratación, la contaminación, el clima, el contacto con productos irritantes, etc. Pero la causa de padecer esta enfermedad suele ser genética. La composición de la piel atópica es diferente y siempre está predispuesta a sufrir un brote de picores o sarpullidos derivados de algunos de los factores mencionados anteriormente.

Tratar la piel atópica  y cuidar de la salud es fundamental para las personas que lo sufren ya que en épocas de aparición del picor supone un episodio muy molesto que puede llegar a ser desesperante.

A continuación te ofrecemos unos cuantos consejos para tratar la piel atópica:

  • Es muy importante mantener la piel hidratada constantemente. Aplicar a diario cremas específicas para tratar esta enfermedad, libres de compuestos químicos que puedan irritar la piel, es fundamental.
  • Evita el uso de geles de baño convencionales. Los hay específicos para mantener la higiene en pieles atópicas. En el caso de los niños es recomendable el uso de aceites de ducha para mantener la piel hidratada y evitar que el uso del jabón la reseque.
  • Evita frotar la piel con materiales que puedan irritarla. Tanto para aplicar el gel o la crema correspondiente, usa las manos. Objetos como esponjas o toallas pueden irritar la piel atópica si los frotas contra ella. Para secar la piel hazlo ejecutando ligeros toques con la toalla.
  • Evita el uso de suavizantes aromáticos para la ropa. Al contacto con la piel podrían irritarla. Procura siempre usar prendas 100% algodón.
  • En cuanto al cuidado de la piel en verano, los baños en el mar suelen ser muy beneficiosos. Hay que evitar la sobreexposición de la piel atópica al sol y protegerla con cremas solares e hidratantes.