El colesterol es una sustancia producida por el hígado y que es fundamental para que el cuerpo humano funcione con normalidad. Esta sustancia, está situada en la capa exterior de las células, y tiene muchas funciones aunque a menudo se la asocia con efectos negativos y es sinónimo de mala salud.

Sin embargo, el colesterol es muy necesario para el organismo, ya que una parte del que está presente en la piel contribuye a aumentar la Vitamina D con la ayuda del sol. También, el colesterol ayuda a construir y mantener las membranas celulares, y es básico para el metabolismo de las vitaminas A, D, E y K.

El "problema" es que existen dos tipos de colesterol:

  • HDL (High-Density lipoproteins, o Lipoproteínas de Alta Densidad). Conocido como el "colesterol bueno", y al que ya se ha hecho referencia en las líneas anteriores.
  • LDL (Low-Density Lipoproteins, o Lipoproteínas de Baja Densidad). Llamado "colesterol malo" y que, en niveles altos, obstruye las arterias.

Los niveles en los que debe estar el "colesterol malo" o LDL son: menos de 100 mg/dl (nivel normal); entre 100 y 160 mg/dl (nivel normal-alto); y por encima de 160 mg/dl (nivel alto).

¿Qué se debe hacer para disminuir los niveles de LDL? Una dieta para bajar el colesterol es la respuesta. En muchas ocasiones se trata más bien de disminuir y controlar la ingesta de determinados alimentos más que de comer otros, pero bien es verdad que hay algunos que ayudan a reducir los niveles altos de colesterol.

Entre éstos están la avena y la cebada, alimentos muy beneficiosos debido a su contenido en grasas insaturadas y fibra; las legumbres que ayudan por tener fibra e isoflavonas; las frutas como las manzanas, uvas, cítricos y fresas tienen también un alto contenido en fibra (que retrasa la absorción del colesterol por el intestino); los frutos secos, y especialmente las nueces, han demostrado ser una parte importante en las dietas para bajar el colesterol, pues permiten la transformación en Omega-3. Por supuesto, se está hablando siempre de frutos secos en crudo, ni tostados ni fritos; otro alimento importante son los aceites vegetales, y muy concretamente el aceite de oliva; la soja es fuente de grasa de alta calidad (beneficiosa para el cuerpo); los pescados grasos (azules) son ricos en aceites Omega-3 aunque en este caso deberán ser consumidos bajo el control de un médico o experto en nutrición, pues su relación con el LDL y HDL depende de la constitución de cada persona y de los niveles iniciales de colesterol.

En el mercado existen, además, muchos alimentos y complementos de la dieta que indican que están especialmente orientados a la disminución del LDL. Como ayuda a la dieta para bajar el colesterol están bien, pero se deben elegir aquellos que incluyan en su composición fibra, esteroles y estanoles, y estar siempre bajo vigilancia médica.

Se debe recordar que ponerse a dieta es un tema relacionado con la salud, y por tanto se debe estar supervisado en todo momento por profesionales.