Las muertes asociadas a algún tipo de enfermedad cardiovascular son la primera causa de fallecimiento en España. Este tipo de muertes son superiores a las que se producen por causa de accidentes de tráfico.

Aunque es cierto que su porcentaje ha disminuido en los dos últimos años, la Organización Mundial de la Salud quiere que la cifra descienda aún más. El reto es que en el año 2025 las enfermedades cardiovasculares se prevengan más y provoquen un 25% menos de muertes al año.

La Fundación Española del Corazón ha asegurado que el 80% de las muertes cardiovasculares se pueden evitar. Por eso cree necesario y está trabajando en mejorar las investigaciones en torno a este tipo de enfermedades y su aparición y en lograr una prevención.

Hay mucho por hacer aún. La falta de concienciación de lo importante que es adoptar hábitos saludables para conseguir este logro es evidente. Un ejemplo claro es que, por nombrar un dato, España suspende en el consumo de frutas y verduras, una muestra clara de que la población aún no termina de asimilar que para proteger su salud es fundamental abandonar el sedentarismo y adoptar una dieta sana y equilibrada.

Los organismos e instituciones pertinentes también han detectado que existen ciertas ideas implantadas en el ideario popular que no responden a la realidad. Por ejemplo, la mayoría de la población cree que las muertes ocasionadas por enfermedades cardiovasculares son más frecuentes en hombres que en mujeres. Pero esto no es cierto. Cada año mueren 10.000 mujeres más que hombres a causa de alguna enfermedad cardiovascular.

Para concienciar a la población, la Sociedad Española de Cardiología lanza un mensaje a la Administración Sanitaria a la cual apela para que cree campañas de concienciación a través de mensajes televisivos, asignaturas escolares y charlas al sector más joven de la población que aún no ha sufrido ninguna enfermedad cardiovascular y que están a tiempo de prevenirla y de proteger la salud implantando desde ya hábitos saludables en su vida.

30.000 vidas al año pueden salvarse con el trabajo de todos si en 2025 se logra reducir un 25% la mortalidad por causa de enfermedades cardiovasculares, tal y como pretende la Organización Mundial de la Salud. Cuidar de nuestra salud está en manos de todos, Instituciones Sanitaria, Gobierno y la propia concienciación de los ciudadanos. También aprendiendo técnicas para la reanimación cardiopulmonar, algo básico en cualquier programa de primeros auxilios que todos deberíamos conocer.