Son muchas las personas que, ante la llegada del verano o un compromiso social quieren perder peso de forma rápida y con el mínimo esfuerzo posible. Para eso buscan dietas milagro, productos farmacéuticos específicos para adelgazar… pero todos ellos, una vez se han dejado de tomar, producen lo que se conoce como efecto rebote: se ganan los kilos que se perdieron y, muchas veces, algunos más.

Por tanto, si lo que se busca es una dieta para perder peso definitivamente no existen los atajos. Las dietas milagro resultan, a corto o largo plazo, peligrosas para la salud, pues en todas se eliminan determinados alimentos, por lo que no se aportan algunos nutrientes esenciales al organismo; y, además, suministran cantidades superiores a las necesarias de algunos grupos alimentarios, por ejemplo, más grasa, con el consiguiente peligro cardiovascular que conlleva.

Realmente no se debe hacer dieta tal y como se entiende habitualmente, sino reordenar la forma de comer. El único camino es cambiar definitiva y permanentemente los hábitos alimentarios hacia otros más saludables y que, en consecuencia, hagan perder esos kilos que están por encima de nuestro peso ideal.

Es importante destacar este punto: una dieta para perder peso debe ser una herramienta que esté sólo en manos de personas que sufren sobrepeso u obesidad, es decir, que estén por encima de su peso ideal en función de su constitución y edad. Comiendo adecuadamente y haciendo deporte no se conseguirá que una persona que mide 1,70 metros quepa en una talla 34. Intentar algo así es poner en riesgo al organismo, que probablemente tenga su peso ideal en torno a los 65 ó 68 kilos. Esa es otra ventaja de las dietas para perder peso de forma saludable: no fomentan las enfermedades como la anorexia o la bulimia ofreciendo metas que no son saludables para el cuerpo.

¿Cuánto tiempo se tarda en perder el peso deseado por medio de este sistema? Depende, tanto de la cantidad de peso que se quieran reducir, como de lo alejada que esté la dieta actual de la persona con respecto a las recomendaciones de una dieta saludable. Por ejemplo, una persona que está 20 kilos por encima de su estado ideal, que habitualmente ingiere grandes cantidades de bollería industrial, refrescos azucarados y poca fruta y verdura, y que, además, no hace ningún tipo de deporte, perderá peso relativamente rápido. De cualquier forma, las organizaciones de salud indican que lo ideal sería deshacerse, como máximo, entre cuatro y seis kilos al mes.

¿Cuáles son las claves de una alimentación saludable? Aunque quizás lo más interesante sería acudir a un profesional de la nutrición para que sea él quién enseñe estas pautas al paciente, se puede tomar como referencia la dieta mediterránea: verduras, frutas y pescado en abundancia (especialmente el pescado azul), mejor carnes blancas y magras que rojas y con grasa, aceite de oliva para fritos y aderezos, legumbres y frutos secos.

Aunque en todo momento hablemos de dieta para perder peso, no se debe olvidar la importancia del ejercicio físico (alrededor de 30 minutos al día) a la hora de complementar el nuevo tipo de vida saludable que se expone en estas líneas.

Nota: Ponerse a dieta es un tema relacionado con tu salud y, por tanto, debes estar supervisado en todo momento por un médico o un profesional de la nutrición.