La Asociación de Talleres de Madrid (Asetra), Stop Accidentes y la Asociación Deportiva Mapoma acaban de lanzar “Correr entre coches. Guía para el runner peatón y el automovilista responsable". Se trata de un manual, que pretende minimizar los riesgos de atropello derivados de la práctica del running en espacios próximos al tráfico rodado. Una publicación que se enmarca dentro de la iniciativa “Ponte a punto: cuidar tu coche es cuidar de ti”, con útiles consejos para corredores y conductores.

El auge del running en España ha puesto de manifiesto los riesgos inherentes a ese corredor popular que transita por vías urbanas e interurbanas, no siempre por aceras y arcenes debidamente habilitados, más deprisa que el resto de los viandantes y afectado en ocasiones de factores como el cansancio o las distracciones derivadas del uso de gadgets tecnológicos, que condicionan su percepción del entorno y sus reflejos, ante situaciones imprevistas en su convivencia con los vehículos de motor.

No obstante, el running se ha convertido en el segundo deporte más practicado por los españoles, solo superado por el ciclismo. Casi el 17,1% de los ciudadanos lo practican, según el último barómetro del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Muchos de ellos, además, en entornos urbanos e interurbanos próximos al tráfico rodado, donde se generan situaciones de riesgo.

Si tenemos en cuenta que cada año se producen en España más de 11.000 atropellos de peatones y que uno de cada cinco fallecidos en accidentes de tráfico es peatón, es inevitable reflexionar sobre el hecho de que el runner es uno de los perfiles de peatón con más riesgo que existe porque se mueve deprisa.

“Correr entre coches. Guía para el runner peatón y el automovilista responsable” analiza la relación entre corredores y vehículos, señalando prácticas de riesgo de unos y otros, como el correr por la calzada a pocos centímetros de los coches, para evitar que las articulaciones sufran menos que por las aceras; o no llevar el vehículo a punto comprometiendo su respuesta en situaciones de riesgo como una frenada de emergencia. Además, se hace hincapié en las situaciones a las que hay que prestar especial atención, como son las aproximaciones a intersecciones, pasos de peatones y salidas de garajes, o las distracciones en las que se puede incurrir por el uso de aparatos tecnológicos o smartphones durante la carrera.