Para soportar con alegría y entusiasmo nuestra jornada de trabajo diaria es necesario contar con una buena salud laboral. Esta depende de muchos y diferentes factores: un espacio confortable y seguro en el que trabajar, una motivación personal, etc.  Pero también depende de nosotros y de poner en práctica ciertos hábitos saludables mientras trabajamos.

A continuación te mostramos algunos hábitos saludables que puedes implantar en tu lugar de trabajo:

  • Evita las prisas por la mañana: llegar estresado al lugar de trabajo desde primera hora no es aconsejable. Resultará más saludable hacer las cosas con tiempo. Pon el despertador con tiempo de sobra para poder disfrutar de un completo desayuno, sin prisa y para poder llegar al trabajo calmado.
  • Come sano e hidrátate: haz un esfuerzo para elaborar platos sanos en casa que puedas llevarte al trabajo. Evita las comidas en restaurantes, los snacks y los alimentos vacíos de calorías y nutrientes. Debes respetar además los horarios de comida y no saltarte ninguna. También es importante mantenerte bien hidratado para que tu cuerpo y tu mente respondan con energía al esfuerzo realizado en cada jornada laboral.
  • Organiza el trabajo antes de comenzar: una buena organización te permitirá aprovechar mejor el tiempo, lo que aumentará tu productividad personal y reducirá el nivel de estrés.
  • Evita el contacto con personas que resultan tóxicas o que transmiten negatividad en el trabajo. Trata de mantener una buena relación y ser cordial con el resto de compañeros. Con aquellos que creas problemáticos, evita el contacto para que no se produzcan enfrentamientos. Si es necesario tratar con ellos por motivos de trabajo, trata de ser amable y no caigas en provocaciones. Una buena relación con las personas que trabajan junto a ti también mejorará tu salud laboral.
  • Evita el sedentarismo: sobre todo en trabajos donde se pasan largas jornadas laborales sentado, resultará una práctica saludable en el espacio laboral, levantarte y pasear cada hora y media o cada dos horas. Estira las piernas, desentumece las extremidades, descansa la vista y despeja la mente.
  • Evita llevar trabajo a casa: respeta tus espacios de ocio y vida personal. Trabajar hasta tarde y acostarnos sin otra cosa en la cabeza que nuestras obligaciones laborales nos pasará factura tarde o temprano: estrés, frustración, irritación, depresión, etc.
  • Un último hábito saludable que puedes poner en práctica mientras trabajas es el de acudir descansado a tu puesto laboral. Procura dormir las horas necesarias.