Si el exceso de trabajo puede afectar a la salud mental, la falta de él también puede pasar factura a nuestra salud.

Relajar la mente después del trabajo es algo que millones de personas procuran hacer para que el exceso de responsabilidades, presión y la falta de tiempo no perjudiquen a su vida diaria.

Pero un reciente estudio llevado a cabo por la Universitat de les Illes Balears junto a la Universidad de Zaragoza ha constatado que la crisis económica también perjudica a la salud mental, sobre todo a la de los hombres.

Y es que la crisis económica ha traído consigo la dificultad de encontrar trabajo o el descenso de ingresos económicos. Estas circunstancias afectan tanto a hombres como a mujeres en su vida diaria. Pero según este estudio, la salud mental de los hombres empeora más que la de las mujeres. El motivo es el estatus social y el rol que al hombre le ha tocado desempeñar a lo largo de la Historia. Si bien se han producido muchos avances en materia de igualdad en el campo laboral entre hombres y mujeres, el sentido de responsabilidad como cabeza de familia y como figura protectora de la que dependen las familias, aún sigue pesando sobre la figura masculina, al menos así lo siguen sintiendo muchos hombres a los que la crisis económica, por lo tanto, les genera más presión.

El hombre siempre ha tenido que gestionar el estrés para asumir la responsabilidad como cabeza de familia que tradicionalmente le ha tocado desempeñar.

Teniendo en cuenta que España ha sido uno de los países europeos más golpeados por la crisis y en el que más ha ascendido la tasa de desempleo, la salud mental de hombres y mujeres se ha visto perjudicada. Depresión, frustración, cambios de humor, estrés… la falta de empleo o de recursos económicos genera malestar en ambos géneros, masculino y femenino.

Pero lo que se ha constatado por primera vez tras analizar a un primer grupo de casi 8.000 personas y a un segundo grupo de casi 6.000 personas, es que si bien una situación laboral o económica precaria afecta tanto a hombres como a mujeres, en los primeros se ha detectado un aumento de los trastornos mentales con respecto a las mujeres.

Aún con todos los datos recabados, todavía es necesario analizar las consecuencias de la crisis económica en un futuro, para sacar conclusiones más claras y poder saber cómo cuidar de la salud mental de la mejor manera posible.