La importancia de la asertividad en el trabajo radica en la potente herramienta de comunicación que esta cualidad supone en cualquier persona capaz de disponer de ella.

El origen de la palabra “asertividad” procede del latín “assertus”, cuyo significado es “la afirmación de la certeza de algo”.

En este sentido, alguien que es asertivo, sabe defender sus ideas y sus derechos con firmeza, con veracidad, con seguridad, pero sin incomodar a su interlocutor.

La asertividad se mueve entre las dos aguas de la pasividad y la agresividad. Tan importante es no caer en el silencio y la cobardía, por temor a defender nuestras ideas y opiniones, como no hacerlo tampoco de forma agresiva.

Las personas asertivas deben, por lo tanto, poseer ciertas cualidades:

  • No deben temer al hecho de expresarse libremente.
  • Son personas seguras de sí mismas.
  • Su forma de transmitir sus opiniones debe ser clara, honesta, directa y educada.
  • Les resulta muy sencillo comunicarse con cualquier tipo de persona, con independencia de su rango dentro de una empresa.
  • Asumen sus errores, saben escuchar a su interlocutor, aportan soluciones y se hacen respetar.

La importancia de la asertividad en el trabajo consiste en que, como una de las más poderosas herramientas de comunicación, esta cualidad es de gran utilidad en el entorno laboral, ya que a través de ella, la persona asertiva se hará respetar y escuchar por el resto de compañeros y por sus jefes.

La asertividad trae implícitas otra serie de cualidades perfectas en un entorno laboral como son el poder de liderazgo, la iniciativa y la capacidad de toma de decisiones.

Por último, la importancia de la asertividad en el trabajo también está en la satisfacción personal que aporta a todas aquellas personas que la ponen en práctica durante el desempeño de sus funciones. Detectar errores, que pueden afectar a su labor o a la de un equipo completo de empleados, hacerlo saber y comunicárselo tanto a compañeros como a directivos, hacerse escuchar, convencerles y lograr que el resultado sea, como consecuencia, mejor, produce en la persona asertiva una satisfacción personal de logro y ganancia de confianza por parte del resto de compañeros.