La resiliencia es la capacidad que poseen algunas personas para recuperarse de situaciones difíciles e incluso para salir fortalecidas de ellas.

La importancia de la resiliencia en el ámbito laboral radica en que podemos evitar sentimientos prolongados de frustración, agobio, ansiedad, miedo o enfado, todas ellas sensaciones que pueden generar estrés y afectar a nuestra salud.

Por lo tanto, la resiliencia ayuda a cuidar de nuestra salud, ya que es un mecanismo para controlar sentimientos negativos.

Para lograr ser una persona resiliente en el trabajo, es necesario profundizar y reforzar ciertas actitudes o características de nuestra personalidad. Para ser resiliente es necesario poseer una visión de la vida positiva, a pesar de las adversidades.

Además de estas características, para lograr ser una persona resiliente en el ámbito laboral, es necesario reforzar otros campos que rodean a la persona en el trabajo:

  • Confianza en uno mismo: si se producen situaciones adversas, para poder afrontarlas de la mejor manera posible, es necesario contar con una cierta dosis de confianza en uno mismo. Las personas seguras son más fuertes ante situaciones difíciles.
  • La resiliencia en el ámbito laboral es importante porque permite superar los retos de cada día con éxito, algo que los jefes siempre mirarán con ojos positivos.
  • Además, la resiliencia en el trabajo permite que nos adaptemos mejor a los cambios que se puedan producir en él. Una persona resiliente acepta mejor el cambio de rutinas, tareas y roles. Los afronta sin miedo y está dispuesta a adaptarse y aprender lo que haga falta. La resiliencia evita el estrés por falta de seguridad o por miedo a lo desconocido. Cuidar de tu salud laboral, manteniendo la mente tranquila, también es algo que, como puedes comprobar, logra la resiliencia.
  • El último motivo que queremos destacar para demostrar la importancia de la resiliencia en el ámbito laboral, es que esta capacidad para superar las dificultades y mantener los sentimientos negativos alejados de nuestra mente, logra que se genere un buen clima laboral con el resto de compañeros. Una persona estresada provocará discusiones, enfados y enfrentamientos con otros compañeros de trabajo. Las personas resilientes logran una buena salud laboral para todos, ya que evitan, de manera natural, enfrentamientos.

  Además del trabajo personal que cada uno debe hacer, las empresas también deben esforzarse, creando políticas internas que puedan ayudar a que sus trabajadores desarrollen la resiliscencia en su ámbito laboral, generando un clima agradable, valorando sus capacidades y proponiendo objetivos alcanzables.