La fiesta de Halloween se ha convertido en una de las favoritas para los más pequeños de la casa.

Cualquier celebración hace sonreír a un niño. Además de los beneficios que la sonrisa tiene para la salud, el juego es fundamental para el correcto desarrollo de los niños y debe formar parte de sus vidas.

La fiesta de Halloween se convierte, en este sentido, en la excusa perfecta para que los más pequeños de la casa se diviertan.

Tanto los niños como los adultos se lo pasan en grande elaborando los atuendos terroríficos en estas fechas.

Hay que seleccionar bien los materiales con los que se confeccionan los disfraces de Halloween. En este caso vamos a centrarnos en el maquillaje para niños utilizado en Halloween.

Los adultos debemos comprobar, para asegurar la salud de los niños, que el maquillaje utilizado para completar el disfraz de Halloween es el adecuado. Para ello hay que procurar comprar los productos en tiendas especializadas.

El peligro real de los maquillajes no adecuados por contener componentes químicos demasiado agresivos para la piel de un niño, se daría al ser utilizado de manera continua. Lo normal, cuando se usa de forma excepcional o esporádica como en este caso para disfrazarse y maquillarse en Halloween, es que no tenga consecuencias para la salud. Pero más vale prevenir que curar.

Sobre todo en los niños que sufren alergias en la piel o piel atópica hay que vigilar con especial atención las etiquetas de los maquillajes para Halloween que se adquieran y asegurarse de que han pasado los controles de calidad pertinentes. Aún con todo, antes de ser utilizados, lo más conveniente es consultar con un dermatólogo cuál sería el más recomendable para el niño o la niña que se quiere maquillar.

Una vez utilizado también hay que retirar el maquillaje con cuidado. Frotar con fuerza la cara puede irritar la piel. La mejor forma es usar un desmaquillador o jabón neutro y frotar con suavidad para ir retirando poco a poco y con cuidado el producto.

Una vez seguros de que el maquillaje no va  a producir ningún tipo de daño en la piel de los pequeños, ya podemos disfrazar a nuestros niños y aplicarlo con cuidado de que no se introduzca en los ojos para evitar picores o problemas de conjuntivitis.

Una vez listos, tu hijo o hija ya podrán disfrutar de su noche terrorífica. Eso sí, no olvides tampoco controlar el consumo de azúcar en los niños en una noche en el que los dulces también están muy presentes.