El bruxismo es más común de lo que creemos. Este problema bucal con nombre que muchas personas desconocen está más presente en nuestras vidas que un simple dolor de espalda.

No somos conscientes de ello, pero hasta un 80% de la población española padece bruxismo al menos una vez en la vida. Algunos de por vida, otros dependiendo de la época que estén viviendo.

Las migrañas, cefaleas, dolor en la columna vertebral, dolor de oídos, vértigos, mareos pueden ser causados por el bruxismo y tú sin saberlo.

Pues sí, el origen de cualquiera de estos problemas mencionados anteriormente puede estar detrás de tu hábito involuntario de rechinar los dientes o apretar fuertemente las mandíbulas. 

Y sentimos deciros estos en tiempos de pandemia pero, esta patología se agrava cuando hay estrés y problemas.

¿Qué es y qué lo provoca?

“El bruxismo es una enfermedad compleja que tiene su origen en una zona del cerebro que se llama sustancia nigro-estriatal y núcleos putaminales, que provoca una hiperactividad de los músculos masticadores”, explica el doctor Francisco Riba. Por lo tanto, no es una enfermedad de los dientes, como se pensaba antes, sino que son éstos junto con la articulación temporo-mandibular (la que une la mandíbula al cráneo), los que sufren las consecuencias de un exceso de actividad muscular. El hecho de que suceda con mayor frecuencia mientras dormimos (solo entre el 20-25% de los adultos son bruxistas diurnos), hace que su diagnóstico sea más difícil.

Es curioso que aunque pienses que estás tranquilo y duermes perfectamente tu cerebro sigue trabajando haciendo que tu boca esté “rumiando” casi toda la noche produciendo un dolor molesto e incómodo en alguna parte superior del cuerpo. Algunas personas sufren dolores de cabeza, otras vértigos… Y casualmente el bruxismo se diagnostica después de hacer mil y una pruebas buscando otras lesiones.

 

Aunque no se sabe a ciencia cierta la causa, los especialistas han determinado que el bruxismo puede manifestarse por tres motivos.

El primero es de carácter morfológico, es decir tener posibles alteraciones en la oclusión dentaria y anormalidades articulares y óseas.

El segundo está ligado a factores patofisiológicos, o lo que es lo mismo tener una química cerebral alterada.

Y el tercero está relacionado con factores psicológicos: desórdenes psicosomáticos, ansiedad y estrés emocional o físico. 

Además hay otras cosas, como el hábito de fumar, la herencia (se ha visto que entre el 20 y el 46% de las personas con bruxismo tiene algún miembro en su familia que también rechina) o sufrir algunas enfermedades que podrían desencadenarlo.

 

¿Cómo saber si eres bruxista?

 

Después de haberos introducido un poco en el mundo del bruxismo puedes sospechar si experimentas dolor en las mandíbulas, en las cervicales o en los oídos, frecuentes cefaleas, desgaste de los dientes e incluso hipersensiblidad a la hora de consumir alimentos fríos o calientes, que puede ser que sufras bruxismo y que este puede ser la causa de todos tus males.

Además, el continuo trabajo involuntario en la articulación temporo-mandibular puede provocar un  aumento de tamaño de los músculos maseteros provocando la forma de una cara cuadrada.

Por ello, si experimentas algunos de síntomas debes acudir a un especialista para salir de dudas.

 

¿Cómo se puede tratar?

 

Debido al aumento progresivo de los pacientes que sufren bruxismo, cada vez son más las formas en las que se puede tratar este problema.

A continuación te contamos las más factibles para tratar el bruxismo:

 

-Férula buco-dental:

Se puede solucionar utilizando una férula transparente de resina acrílica rígida. Su objetivo es el de desprogramar la posición de la mandíbula para que ésta no tenga tanta capacidad de hacer fuerza. Es mejor que la férula sea rígida que flexible, ya que esta última al ser más elástica desencadena más apretamiento. Lo idóneo es llevarla puesta mientras dormimos, y cuántas más horas mejor.

 

-Masaje intrabucal:

Este tratamiento es muy útil para descongestionar los músculos y liberar dolor y presión en la mandíbula. Combina la técnica miofascial con el masaje intrabucal para aliviar las tensiones musculares, mejorar la movilidad y flexibilidad articular, devolver la armonía al sistema nervioso y mejorar el bruxismo. Puedes encontrar este tipo de tratamiento en muchas clínicas de fisioterapia o maxilofacial.

 

-Samba Massage:

Es otro masaje manual que trabaja el interior y exterior de la boca, aliviando tensiones y recolocando toda la musculatura facial. De forma más específica es un masaje de digitopuntura y movimientos de remonte que trabaja tendones y músculos contraídos por el estrés, hasta ablandarlos y relajarlos, estimulando la circulación sanguínea, pero sin tocar terminaciones nerviosas inadecuadas.

 

-Toxina botulínica

La toxina botulínica se ha presentado entre los pacientes como una solución al bruxismo, sin embargo, conforme con lo comentado por la especialista, “no es para nada la primera línea de tratamiento”.

El uso de la toxina botulínica en el bruxismo es bajar la intensidad de la fuerza masticatoria pero, no elimina el bruxismo. Además, no se trata de un tratamiento a largo plazo, puesto que dura entre tres a seis meses. Es fundamental acompañar este tipo de tratamiento con la férula de descarga.

 

Más recomendaciones y consejos contra el bruxismo

-Consulta con su odontólogo: el bruxismo debe ser tratado, de lo contrario puede ocasionar daños severos en los dientes, articulación y músculos involucrados.

-Utilizar la férula por el día: no hay que decir que deben estar correctamente diseñadas con un material adecuado y adaptado a tu boca. Durante la cuarentena, muchas personas han sentido la necesidad de usarla en casa durante las jornadas de trabajo para descansar la mandíbula.

-Realizar ejercicio y descargar tu ansiedad: todas las actividades que permitan descargar ansiedad son bienvenidas, tanto aeróbicas como actividad más tranquilas. Meditar y hacer yoga son excelentes hábitos para incorporar.  Aportan muchos beneficios tanto psíquicos como físicos.

-Lleva una dieta equilibrada: evitar cafeína y todas las palabras terminadas en “INA” ya que elevan la ansiedad y la hiperactividad. Ojo con los azúcares y carbohidratos porque sucede lo mismo, además de que aportan gran acidez a la boca por lo que el daño dentario es mayor.

-Controla tus pensamientos: ser conscientes de que debemos cuidarnos y protegernos con nuestra mente también.

-Tener más sexo: es otra manera de descarga y ayuda a liberar tensiones básicamente brindarle a nuestro cuerpo la posibilidad de descargar la energía sin hacernos daño a nosotros ni a los demás.