La caries,  es una enfermedad del diente que puede aparecer tanto en niños como en adultos. Ante los primeros síntomas de la caries, se deberá acudir al dentista para que evalúe los daños causados en la pieza dental y elegir el tratamiento adecuado para cada caso antes de que vaya a más y provoque males mayores.

La caries, es una enfermedad degenerativa del diente provocada por los ácidos que genera la placa bacteriana. Se puede formar al ingerir alimentos que contengan carbohidratos, ya que los azúcares producen ácidos que se quedan en el diente, destruyendo el esmalte dental. En cuanto tengamos una, deberemos tratarla lo antes posible, para evitar que se destruya el diente y que llegue a los nervios que hay en su interior.

Ante los primeros síntomas de la caries, deberás acudir a tu dentista para que determine con seguridad si es o no. Normalmente, se desarrollan debajo de la superficie del diente o en los huecos interdentales, donde una persona no puede verlas, lo que hace difícil poder detectarlas uno mismo. Por esto mismo, y para evitar daños, es recomendable acudir regularmente a revisiones dentales para que, en caso de formarse alguna, poder detectarla a tiempo y conservar el diente.

En caso de hallar una, el odontólogo deberá sanar la pieza. El tratamiento dependerá de la profundidad de la caries:

Lo más normal, si la caries no es muy profunda, es que el dentista rellene el diente afectado para evitar más daños, extrayendo la parte deteriorada y reemplazándola con un relleno de porcelana o resinas.

  • Si la caries es grande y afecta demasiado la pieza, el dentista extraerá los nervios de las raíces –proceso al que se denomina endodoncia- y colocará una corona sobre el diente afectado.
  • En último caso, si la endodoncia fracasa y la caries no se puede reparar ni con relleno ni con corona, el dentista te propondrá extraer el diente dañado para que no afecte a la encía o al hueso maxilar.

Para evitar todo esto, es importante detectar a tiempo los primeros síntomas de las caries, para poder prevenirlas a tiempo y poner un remedio. Para evitar las caries hay que cepillarse los dientes por lo menos dos veces al día y usar el hilo dental para limpiar aquellas zonas donde no llega el cepillo. También, es importante acudir regularmente al dentista para revisar la dentadura, llevar una dieta equilibrada rica en frutas y verduras, y utilizar productos dentales que contengan flúor. De esta manera estamos cuidando la salud de nuestros dientes.