A los problemas, ¡solución! Pero, para empezar, antes de comprar un millón de productos tipo cremitas o acudir a una clínica de cirugía plástica, debemos tomar una serie de medidas naturales que tratarán de paliar la pérdida de colágeno desde dentro de nuestro organismo.

El colágeno supone un 25% de las proteínas de nuestro cuerpo y nuestra producción disminuye anualmente entre un 1,5% y un 35% por lo que es necesario reponerlo. En este sentido, es una equivocación poner medidas únicamente con productos aplicados directamente sobre la piel, siendo necesario también cuidarla desde dentro, es decir, a través de la comida y la práctica de un estilo de vida saludable. La piel también se cuida desde dentro, y te lo vamos a demostrar.  

¿Qué alimentos nos ayudarán producir colágeno en nuestro organismo?

  • La carne de vaca, pollo, pavo, buey, venado y las patas de cerdo son altamente ricas en colágeno. Los despojos como callos, caldo de huesos o similar también son extremadamente ricos en colágeno.
  • El pescado es menos rico que el anterior, pero tiene otras cualidades que se solaparán beneficiando al objetivo final. Por ejemplo, su omega 3 tiene como objetivo proteger a la membrana adiposa que rodea a las células de la piel y, por tanto, a más omega 3, mejor piel.
  • Las frutas y verduras como la remolacha, la fresa y cerezas o las manzanas, ricas en una sustancia llamada licopeno, la cual beneficia a la producción natural de colágeno. Es básicamente un pigmento natural y se encuentra en los alimentos ricos en color, además es un gran antioxidante. 
  • Además, las frutas “ácidas”, es decir, las ricas en vitamina C y las verduras de hoja verde.
  • Las gelatinas están elaboradas casi al 100% por derivados de la proteína de colágeno.
  • Por último, los alimentos ricos en azufre también favorecen enormemente a la producción natural de colágeno. Hablamos de aceitunas verdes y negras (sobre todo negras), ajo, pepino, plátano o el tofu.

Tener unos buenos hábitos alimenticios favorece a nuestra salud en todos los sentidos y eso se ve reflejado en la piel. Es tan sencillo como eso.

Cualquier duda, pide cita a tu dermatólogo privado y él te explicará personalmente todo lo que necesitas saber.