Aunque no te lo parezca, y más en estos días de confinamiento, es fundamental no dejarse llevar por una vida sedentaria y comenzar a disfrutar de todas las posibilidades y rutinas que podemos practicar desde casa.

Lo primero que hay que hacer para lograr una vida saludable es proponerse cambiar una serie de hábitos que no nos benefician. Si estás dispuesto a cambiar tu estilo de vida, pero no sabes ni por dónde empezar te vamos a dejar una serie de consejos que pueden servirte de ayuda.

Incrementa la ingesta de alimentos que contengan fibra

Una de las claves para gozar de una vida saludable este tener una buena salud digestiva. Y si encima eres un poco estreñido, vas a agradecer incrementar tu dieta en alimentos ricos en fibra. La podemos encontrar en la fruta, las verduras y las semillas.

Por ejemplo, la fibra de salvado de trigo es uno de estos alimentos que favorecen el tránsito intestinal. También, la fibra presente en semillas como el centeno, contribuye al correcto funcionamiento del intestino.

Tienes que saber que existen dos tipos de fibra: la fibra soluble y la insoluble. La primera está presente en alimentos como la fruta, legumbres, verduras, y en ciertos cereales como la avena o la cebada. Su característica principal es que, al entrar en contacto con el agua, aumenta su tamaño, lo cual favorece a su capacidad de circular por el intestino. La insoluble se encuentra en los demás cereales y sus derivados como el pan o la pasta integral.

Bebe más agua

Como sabes, nuestro cuerpo está formado mayoritariamente por agua, por lo que necesita reponer sus reservas para estar correctamente hidratado, y conservarse bien. Lo que se recomienda es beber dos litros de agua al día, ya que es muy beneficioso para la salud ya que ayuda a mantener las funciones físicas y cognitivas normales .

Consume más lácteos fermentados

Los productos fermentados de la leche, son productos lácteos procedentes de los cultivos lácticos debido a la acción de las bacterias del ácido láctico (Lactobacillales). Estos alimentos son los yogures o el kéfir, que ayudan a mejorar la digestión. Puedes añadirles frutos secos o fruta fresca para hacerlo aún más saludable.

Come varias veces al día

Obviamente llevar alimentación saludable es sinónimo de una vida saludable. Procura incluir en tu dieta diaria cinco comidas diarias, de modo que hagas tres ingestas principales y otras dos tipo “snack”, uno a media mañana y otro a media tarde. Lo ideal es procurar hacer una de estas comidas cada tres horas aproximadamente, para evitar tener la sensación de hambre y estar más saciado en las comidas.

Practica ejercicio regularmente

Se recomienda caminar durante 30 minutos al día hará que tengamos una vida más activa. Procura incluir en tu día a día pequeños gestos, como elegir las escaleras antes que el ascensor o si puedes ve caminando al trabajo. Y aunque ahora no puedas hacer estas cosas, por el confinamiento, si puedes realizar ejercicios y rutinas en tu propia casa. Recuerda que practicar deporte tiene muchos efectos beneficiosos en nuestra salud.

Duerme ocho horas al día

Dormir bien es súper importante para salud. Un buen descanso ayuda a luchar contra las enfermedades, hace que nuestro nivel de concentración aumente y, además, estaremos de mejor humor y el cansancio no interferirá en nuestra rutina. Lo recomendable es dormir al menos 8 horas diarias para rendir mejor durante la jornada.

Elimina el estrés de tu vida

Cuando estamos sometidos a estrés nuestro cuerpo produce cuando una hormona llamada cortisol que se descontrola. Y además también provoca un efecto negativo en nuestro estado de ánimo. De hecho, tener unos niveles altos de cortisol en nuestro organismo puede ser causa de estrés. Puedes combatirlo de diferentes maneras, como escuchar música, que relaja el cerebro, practicar deporte, como el yoga, o hacer ejercicios de respiración para relajarte.

Practica el Mindfulness

La clave de esta práctica es disfrutar de cada momento. El mindfulness se refiere principalmente a la idea de concentrarse en el momento presente, pero no es algo tan simple. También hace referencia a diversas formas de practicar la meditación que tienen como objetivo desarrollar la capacidad de ser conscientes del mundo que nos rodea, así como de nuestras pautas y hábitos de comportamiento.

Si eres consciente en cada momento de lo que estás haciendo y no permites que pensamientos negativos te impidan estar al cien por cien en tus actividades, conseguirás ser más feliz y tener una vida más plena.

Estas técnicas también se extrapolan el momento de la comida. Algo tan sencillo como concentrarse en los alimentos que ingerimos, disfrutar de cada bocado y de todos los sabores, convertirá la comida en un momento de placer.