Las jornadas laborales pueden llegar a ser duras y estresantes si no dosificamos nuestras fuerzas. Para tener más energía en la oficina o en cualquier entorno laboral muchas veces nos tendremos que ver obligados a delegar tareas, algo que es habitual que cueste.

Por lo general solemos tender a creernos que sólo nosotros somos capaces de hacer lo que hacemos en nuestro puesto de trabajo. Pero esto no es cierto. Todo se puede enseñar y es cuestión de tomarnos nuestro tiempo para inculcar nuestros conocimientos y necesidades a otro compañero.

Saber delegar aporta muchos beneficios. Aunque nos genere cierto nerviosismo al principio, pronto podremos apreciarlos.

Otro de los motivos por los que a muchas personas les cuesta delegar tareas es el hecho de sentir que estamos sobresaturando de trabajo a otro compañero o empleado. Si sabemos delegar, lo haremos en la medida justa para no sobresaturar de tareas a otros compañeros, dejando en sus manos actividades que debemos estar seguros que serán capaces de llevar a cabo y siempre bajo nuestra supervisión y contando con nuestra ayuda.

Es necesaria la empatía para convivir en el trabajo. Debemos mostrarnos comprensivos y solidarios con los compañeros. Sólo así evitaremos enfrentamientos al delegar tareas laborales. Este acto no debe suponer un desentendimiento de responsabilidades por parte de la persona que delega en otra. Por el contrario, las tareas más importantes que nos incumben deben ser responsabilidad nuestra. Un compañero en el que podamos delegar tareas puede servirnos como apoyo, asignándole responsabilidades menores que no le lleven demasiado tiempo para que también pueda realizar las suyas propias sin presión.

Pronto percibirás los beneficios de delegar tareas. Al hacerlo, notarás cómo puedes concentrarte mejor en las tareas realmente importantes y prioritarias, a las que podrás dedicarles la mayor parte de tu tiempo. Esto propiciará mejores resultados. Tu trabajo será más productivo lo que aumentará la satisfacción personal y eliminará la sensación de frustración que muchas veces se genera en los entornos laborales debido a la falta de tiempo.

Todo esto logrará que disminuya el estrés, que nos mostremos más tranquilos y menos irascibles ante los demás. Pero lo mejor de todo es que delegar tareas nos permitirá trabajar seguros, sabiendo que si nos debemos ausentar en algún momento, las tareas más básicas estarán cubiertas, por lo que podremos disfrutar de más tiempo libre.

Como puedes comprobar, saber delegar aporta muchos beneficios. Escoge al candidato adecuado al que asignar ciertas tareas y no dudes en apoyarte en él.