Nuestro cerebro está compuesto por más de 100.000 millones de neuronas. Y pese a lo que puedas creer, no es tan importante la cantidad de neuronas que tengas como el número de conexiones que hay entre ellas.

Se denomina plasticidad cerebral a “la capacidad del sistema nervioso para cambiar su estructura y su funcionamiento a lo largo de su vida, como reacción a la diversidad del entorno”. Este término se utiliza hoy día principalmente en los campos de psicología y neurociencia, pero no es fácil de definir.

Se usa fundamentalmente para referirse a los cambios que se dan a diferentes niveles en el sistema nervioso:

  • estructuras moleculares,
  • cambios en la expresión genética y
  • comportamiento.

La neuroplasticidad permite a las neuronas regenerarse tanto anatómica como funcionalmente y crear nuevas conexiones sinápticas, y la plasticidad neuronal representa la capacidad que tiene el cerebro para recuperarse y reestructurarse. Esta habilidad adaptativa que tiene el sistema nervioso permite nuestro cerebro reponerse de trastornos o lesiones, y puede reducir los efectos de alteraciones estructurales producidas por patologías como: la esclerosis múltiple, Parkinson, deterioro cognitivo, enfermedad de Alzheimer, dislexia, TDAH, insomnio, etc.

Aumentar la neuroplasticidad

Cuando nacemos se sabe científicamente que cada neurona de la corteza cerebral tiene unas 2.500 conexiones o sinapsis. Cuando cumplimos 3 años, el número de estas ya ha aumentado a 10.000 conexiones por neurona. Sin embargo, un adulto suele tener la mitad.

¿Y esto como es posible? Pues es porque las conexiones que se utilizan se fortalecen, pero las que no utilizamos ni reforzamos su capacidad acaban muriendo.

Que sepas que es posible estimular la plasticidad del cerebro para mantenerlo ágil y en forma. Y para poder hacerlo es necesario adquirir una serie de buenas prácticas diarias.

Lo que tienes que hacer sería una especie de “gimnasia cerebral” `para ejercitar este músculo y crear nuevas conexiones.

Seguro que no sabías que la práctica de actividad física actúa como un elixir rejuvenecedor del cerebro, y esto se debe a varias causas:

  • hacer ejercicio propicia la recuperación de conexiones que estaban perdidas.
  • el cerebro, es un músculo, y ejercitarlo hace que sea menos rígido, y favorece la creación de nuevas conexiones neuronales.
  • Se fortalece nuestro corazón, ya que hacer deporte activa el riego sanguíneo y por tanto nuestro corazón trabaja mejor. Es una función fundamental básica para que lleguen al cerebro todos los nutrientes que necesita para funcionar bien.

Algunos de los ejercicios que fomentan la neuroplasticidad son: caminar a paso ligero, nadar, montar en bicicleta. Estas tres actividades físicas son buenas para tu cerebro porque implican un esfuerzo cardiovascular. Pero es posible incrementar esta mejora si en la actividad que practicas se trabaja la coordinación y el pensamiento. Por eso, los deportes de equipo como el fútbol o el baloncesto son también muy beneficiosos.

Además, existen ciertos estudios que afirman que practicar durante 15 minutos al día ejercicios o juegos de entrenamiento cerebral mejora nuestra actividad cerebral. Una forma sencilla de hacerlos es, por ejemplo, repasando nuestra jornada. Antes de acostarte, dedica unos minutos a recordar todo lo que has hecho a lo largo del día. Si lo haces a diario y te darás cuenta de cómo mejora tu capacidad de observación y concentración y estarás menos despistado.

Otro ejercicio que puedes hacer es utilizar el tacto para distinguir objetos. Una buena forma es buscando en el bolso ciertos objetos sin mirar, o bien en el bolsillo del pantalón e identificarlos.

De hecho, según un estudio del Brigham and Women’s Hospital de Boston (Estados Unidos) la soledad aumenta el riesgo de demencia. Por lo que la socialización es muy importante. Un consejo para potenciarla es hacer ciertas actividades en compañía, como salir a caminar, hacer un curso de repostería… o bien quedar con amigos o familiares una o dos veces a la semana para hablar, aunque no te haya sucedido nada especial. De esta manera te verás obligado a sacar temas de conversación y estimularás la mente.

Eso sí, recuerda que dormir es importantísimo no solo para la salud también para mejorar la memoria, ya que el sueño es un periodo totalmente activo para el cerebro. Mientras dormimos, nuestro cerebro pone en marcha su “maquinaria de limpieza” y elimina todos aquellos productos tóxicos para nuestro cerebro como la proteína beta amiloide que se acumula durante el día.